Elena Romero Vargas

El verano va llegando a su fin y toca pensar en cambiar las prendas frescas de esta temporada por aquellas propias del entretiempo. Si hay algo que caracterice estos meses del año en materia de estilo, esa es sin duda la técnica del layering, o como se conoce de toda la vida, el truco de vestir a capas. En estos casos, tan importante es la base como las prendas que se vayan sumando al look y que, además de adaptarse a las necesidades climáticas del momento, también aporten estilo y personalidad a tu imagen.

Una de esas prendas de abrigo típicas de la época de entretiempo es la rebeca, ese básico presente en cualquier fondo de armario que no sólo se ha convertido en una pieza indispensable para este temporada, también es, incluso, símbolo de la cultura popular (¿a quién no le han dicho alguna vez, al llegar a estos meses del año, eso de «llévate una rebequita que luego refresca»?). Pero lo interesante de las rebecas no radica exclusivamente en su potencial: tras esta prenda se esconde una historia de lo más interesante donde la realeza y Hollywood juegan un papel fundamental.

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Esta chaqueta de punto, generalmente sin cuello y abrochada por delante lleva siglos formando parte de todo tipo de vestuarios. Encontrar sus orígenes resulta, cuanto menos, complicado, pero lo que sí podemos ubicar en el tiempo es el momento en el que empezó a llamarse con nombre propio. Y es que, antes de popularizarse como rebeca, esta prenda ya recibía otro nombre que, por otro lado, sigue utilizándose en la actualidad: cárdigan. El responsable de esta denominación es James Thomas Brudenell, séptimo conde del pueblo galés de Cardigan que en el siglo XIX participó en la guerra de Crimea llevando la particular chaqueta en cada batalla.

Pero, aunque el término cárdigan siga estando en uso, ¿por qué nuestras madres y abuelas se refieren a ella como «rebeca»? La respuesta vuelve a estar en la historia, o para ser más precisas, en el cine. En el año 1940 Alfred Hitchcock estrenó la película Rebecca, basada en la novela homónima de Daphne du Maurie y protagonizada por Joan Fontaine. En ella, la protagonista – que, por cierto, no es la que le da nombre al filme- lleva esta chaqueta de punto en todas las escenas. La prenda se asoció tanto a su imagen que terminó por adoptar el nombre de la cinta, y así ha llegado hasta la actualidad.

Con el tiempo, la rebeca ha ido adaptándose a las tendencias de cada temporada y al estilo de cada mujer que ha querido hacer de ella una de sus prendas de cabecera, pero siempre sin perder ese aire sofisticado y naif que conquistó a tantas a través de la gran pantalla y que fueron las responsables de su éxito. No obstante, es justo nombrar a otras mujeres influyentes que también hicieron una gran labor a la hora de darle estatus a las rebecas.


Fotograma de Rebecca, con Joan Fontaine llevando esta chaqueta de punto


GETTY


Una de ellas fue Coco Chanel. La diseñadora concibió esta prenda de punto como una de esas prendas que llevan la comodidad a los looks femeninos. De hecho, su apuesta por el cárdigan llegó décadas antes del estreno de Rebecca, lo que adelantó la importancia que, con el tiempo, iba a alcanzar. Por qué Chanel quiso apostar por esta chaqueta de punto es, cuanto menos, una historia curiosa: todo nace de su hartazgo por los jerséis que estropeaban el peinado al ponerlos, por eso decidió abrirlos, cortarlos y abotonarlos hasta dar con lo que es hoy.

La herencia de Coco Chanel, Joan Fontaine y otras tantas prescriptoras de moda y amante de las rebecas la recogieron las royals. Primero fue Lady Di y su impecable estilo ochentero el que la puso en el foco como una de las piezas más efectivas de cualquier armario casual chic. Kate Middleton cogió el relevo de su suegra con esa elegancia británica que le caracteriza, mientras que otras royals influyentes en materia de estilo como es nuestra reina Letizia han sabido adaptarla a su esencia más personal y sacarle muchísimo partido.


Lady Di con una rebeca


GTRES


Cómo llevar las rebecas este otoño


@fakerstrom


Quizás esta rebeca no satisfaga los deseos de aquellos que te mandan abrigarte, pero la realidad es que no puede ser más acertada para esta época del año. Las rebecas de manga corta son una opción perfecta para los días en los que las temperaturas comienzan a bajar, pero aún no hace el frío suficiente para rescatar prendas de abrigo. Además, quedan genial tanto con looks informales como en otros más elevados, por lo que les podrás sacar muchísimo partido.


@lunaisabellaa


Si no sabes cómo sacarle el máximo partido a esta prenda, nuestro consejo es que recurras a los trucos que siempre funcionan. Uno de los más efectivos y que mejores resultados reportan es el de combinar una prenda en tonos neutros con algún detalle en rojo. Una rebeca en gris, blanco o negro se verá mucho más elevada si introduces en el look complementos como pañuelos, collares o gafas de sol en este color que marca la diferencia.


@jamilynft


El contraste entre lo clásico y lo actual también es otro recurso que merece la pena probar. Combinar una rebeca sencilla, en tonos neutros y con un corte tradicional con prendas tendencia como, por ejemplo, unos pantalones capri, es el truco para rejuvenecer la prenda y por seguir reutilizándola pase el tiempo que pase.


@lisannede_bruijn


Ante la duda, el secreto está en recurrir a la fórmula mágica: rebeca + pantalones vaqueros. Nada puede salir mal si combinas dos de los fondos de armario por excelencia de esta temporada, y si quieres darle un toque más especial, juega con los complementos: zapatos que aporten color, bolsos con presencia o accesorios tendencia se convertirán en tus mejores aliados.

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