El 10 de septiembre de 1883, el Ministerio de Educación, a cargo de Eduardo Wilde, con la autorización del presidente argentino Julio Argentino Roca, envió al Congreso Nacional un proyecto de ley para construir un edificio para el Instituto de Sordomudos de la Capital. Dos años después, el 19 de septiembre de 1885, fue aprobada y registrada bajo el número 1.662. Así mismo, ese día no fue reconocido oficialmente por aquellos años.

Con el pasar del tiempo, ante la necesidad de las personas sordas de permanecer vinculadas cultural, social y lingüísticamente, ellas mismos fueron creando diversas asociaciones de sordos. Es así que, a instancias de la lucha de la comunidad sorda, se presentó un pedido para que se reconociera el 19 de septiembre como el Día Nacional de las Personas Sordas, el cual fue aprobado por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 10.901, el 04 de diciembre de 1958.

La historia de las personas sordas está estrechamente relacionada con su educación, con las asociaciones creadas por ellos y con su constante lucha, que han marcado, de alguna forma, tanto el pasado como los acontecimientos actuales y cotidianos propios de la vida de la comunidad sorda, su lengua y su cultura.

La Escuela de Fonoaudiología hace llegar sus saludos a la comunidad sorda local y de todo el país.