El senador nacional por Chaco Jorge Capitanich cuestionó el proyecto de Presupuesto Nacional 2027 y sostuvo que plantea un “superávit engañoso”, sostenido por la reducción del gasto y una contabilidad que no refleja todos los compromisos del Estado. En un artículo de análisis, advirtió sobre las consecuencias del esquema previsto para la infraestructura, la educación y los recursos que reciben las provincias.

Según los cálculos expuestos por el legislador, el gasto de la Administración Nacional alcanzaría los $202,1 billones, un 26,7% menos que en 2023 en términos reales, es decir, descontado el efecto de la inflación. Su planteo apunta a que el equilibrio de las cuentas públicas se consigue mediante una contracción de las erogaciones, con diferencias importantes entre las áreas.

Crecida en el NEA: el Paraná alcanzó los 5,14 metros y hay evacuados en Corrientes

Obras y transferencias: los cuestionamientos por el impacto en las provincias

Uno de los ejes del documento es la caída de la inversión en infraestructura y vivienda, que Capitanich estimó en un 72,4% respecto de 2023. También señaló reducciones reales del 98,9% en la función Vivienda y Urbanismo y del 93% en Agua Potable y Alcantarillado.

Para las provincias, el senador describió dos movimientos contrapuestos. Por un lado, los recursos distribuidos mediante mecanismos automáticos, principalmente la coparticipación, crecerían un 7,8% real frente a 2026. Por otro, las transferencias de capital bajarían un 19,7% respecto de ese mismo año, mientras que las no automáticas quedarían un 82,8% por debajo de 2023.

De acuerdo con su análisis, la obra nacional distribuida entre las 24 jurisdicciones totaliza $1,05 billones, con un 57% concentrado en cuatro distritos. El artículo no precisa cuánto recibiría Chaco ni identifica proyectos concretos para la provincia, aunque advierte sobre un esquema de menor financiamiento nacional para infraestructura.

Fenómeno de El Niño: Corrientes será la base del operativo de la Armada para todo el litoral

Educación: menos recursos frente a 2023

Capitanich también objetó las partidas educativas. Según su comparación, Educación y Cultura tendría una caída real del 44,1% frente a 2023, mientras que el programa destinado a las universidades nacionales contaría con $7,5 billones, un 25% menos que en aquel año y apenas un 0,3% más que en 2026.

El legislador sostuvo que ese monto resulta insuficiente para cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario. Además, señaló que las becas Progresar registrarían una reducción real del 77,1% respecto de 2023 y el Fondo de Compensación Salarial Docente, del 99,4%.

Régimen penal juvenil: la oposición pide saber dónde alojará Chaco a los adolescentes detenidos

Asignaciones sociales y límites del superávit

En materia social, el senador cuestionó que el proyecto proponga derogar la movilidad de las asignaciones familiares y de la AUH sin establecer una fórmula alternativa de actualización. También indicó que el bono para las jubilaciones mínimas permanecería en $70.000.

La expresión “superávit engañoso” resume otro de sus cuestionamientos: según explicó, la contabilidad utilizada no registra como gasto los intereses que se incorporan al capital de determinados títulos de deuda. A su entender, esa metodología, junto con obligaciones e inversiones postergadas, impide dimensionar el conjunto de los compromisos fiscales.

Capitanich reclamó que el debate parlamentario incluya tanto los montos previstos como las facultades del Ejecutivo para reasignar partidas, los criterios de distribución de fondos y el costo de los beneficios tributarios. Las cifras de su análisis corresponden a la versión original del proyecto y podrían modificarse durante el tratamiento legislativo.