Si hay un rostro que asociamos a American Horror Story, ese es el de Jessica Lange. No es, sin embargo, la intérprete que más temporadas ha participado la serie (título que corresponde a Sarah Paulson, Evan Peters y Lily Rabe con nueve temporadas cada uno), pero la veterana actriz fue el gran reclamo de la antología de Ryan Murphy en sus compases iniciales, participando en las cuatro primeras temporadas, y dejó huella. Así que su regreso a la serie con la número 13 es todo un acontecimiento.
Los primeros episodios de la nueva entrega, de hecho, están consagrados al disfrute del talento de Jessica Lange. De momento, la temporada no ha mostrado muchas de sus cartas (intuimos una batalla encarnizada entre brujas y un nuevo representante del mal, sea el demonio u otra cosa), pero sí se ha recreado en escenas puestas a los pies de la actriz: vuelve a interpretar con su característico acento sureño a Constance Langdon, su personaje de Murder House, aunque de manera muy intrigante: a veces suelta frases en alemán y menciona a Bowie como hacía su Elsa Mars (personaje de Freak Show) o tiene recuerdos de Luisiana como Fiona Goode (Coven). No sabemos si es exactamente quien dice ser, por qué está donde está ni cuál es su objetivo, pero nos deleitamos con su presencia.
Que todo gire, de momento, en torno a Constance (a pesar de que los mil y un personaje de Sarah Paulson quizás tengan más relevancia en la historia en adelante) tiene mucho sentido: Ryan Murphy ha contado que la razón por la que se aventuró a hacer esta temporada 13, que es un remix de todas las anteriores, fue porque consiguió que Jessica Lange aceptase volver. Una Lange que, durante años, ha declarado que con cuatro temporadas tuvo suficiente (nunca dicho en malos términos) y aseguraba que no regresaría. Pero la oferta fue tentadora.
Cortejando a una diva
«Por Cristo, no», dijo Lange cuando le preguntaron en febrero del año pasado si volvería a American Horror Story. Esa había sido su postura durante años, alegando que con cuatro temporadas había aportado suficiente (o, quien sabe, consciente de que la serie había ido decayendo en calidad y relevancia) y no quería hacer un personaje nuevo. Sin embargo, la idea de volver a meterse en la piel de sus cuatro personajes originales le resultó tentadora. No en vano, ya en 2015, en The Wrap, se refirió a ellos tal que así: «Siento que Ryan —a quien considero un genio— me ha dado cuatro de los mejores personajes que he interpretado a lo largo de toda mi carrera». Esa fue, según ella, la propuesta de Ryan Murphy que le hizo dar su sí.
Jessica Lange en una imagen de Feud: Capote vs. The Swans, creada por Ryan Murphy.
GTres/FX
Influía, parece ser, que había surgido en ella una cierta nostalgia hacia American Horror Story. Según dice el guionista y productor, en su conversación Lange mencionó que cuando salía de representar Long Day’s Journey Into Night en Broadway había muchos fans jóvenes esperándola, pero no mencionaban trabajos icónicos suyos como Blue Sky o Tootsie, sino que la adoraban por la serie de terror. Murphy también ha comentado que la actriz le pidió como condición un número musical, algo que ella ha desmentido, así que estaremos atentos a si se produce o no.
Sea como sea, lo que parece cierto es que Jessica Lange está devolviendo a Ryan Murphy el favor que le hizo con aquella primera temporada de American Horror Story al darle el protagonismo que merecía y que cada vez le resultaba más difícil conseguir en el cine. «Me dieron mucho que hacer cada temporada en un momento de mi carrera en el que eso ya no es la regla, sino la excepción», dijo a Deadline en 2015. Su idilio, a través de unas primeras conversaciones, comenzó en 2011. Y aunque Lange no había visto Nip/Tuck o Glee, series anteriores del guionista, le convenció el gran interés que mostró por ella: «Hacía mucho tiempo que nadie me dedicaba ese juego de cortejo. Me gustó sentirme deseada», señaló a Los Angeles Times en 2013.
Ryan Murphy, ¿impulsor de carreras?
«Me revitalizó; revitalizó mi carrera», compartía Lange en esa misma entrevista en referencia a American Horror Story, aunque a ella no le gusta hablar de la serie como algo que la sacase del olvido. Para ser justos, no fue así (del todo). En 2009, dos años antes del estreno de la serie, Jessica Lange coprotagonizó junto a Drew Barrymore la película Grey Gardens para HBO, por la que incluso ganó el premio Emmy. Fue con este proyecto con el que rompió una racha de inactividad y volvió a recibir el aplauso de Hollywood, aunque sin duda fue la serie lo que la elevó de nuevo a la categoría de icono pop. «Me ha expuesto a toda una nueva generación, lo cual es un poco extraño. No estoy acostumbrada a que los jóvenes piensen que soy guay», confesaba.
Kathy Bates y Jessica Lange en la película de 2025 La gran Lillian Hall.
GTres/Max
Y, desde luego, no es un caso aislado. Quizás el otro gran ejemplo es el de Kathy Bates, que se incorporó a American Horror Story en Coven como Delphine LaLaurie, papel que volverá a repetir esta temporada. Ella fue más contundente: «Ryan Murphy ha resucitado mi carrera. Gracias a Ryan, mi carrera se abrió. Él lo hizo todo. Me devolvió la vida durante una etapa difícil de mi vida», declaró a Vanity Fair. Ahora triunfa con la serie Matlock, una de las series en abierto más vistas de EEUU (aquí puede verse en Movistar Plus).
Después, la lista es larga: desde luego ha impulsado la carrera de Sarah Paulson (tanto aquí como en American Crime Story) o la de Angela Basset (quien también protagoniza su serie de bomberos 9-11), le dio un primer papel a Lady Gaga en Hotel que ha dado pie a que continúe luego su carrera interpretativa en cine y ha descubierto a gente como Billie Lourd o Finn Wittrock. Y fuera de American Horror Story también le ha dado sus papeles más interesantes a Niecy Nash-Betts. No es de extrañar que la mayoría se apunten a volver cuando les llama para una temporada como la 13 de la serie de terror. Aunque, misterio, no sabemos por qué Lily Rabe no estará presente.





