
El golpe de River en la Sudamericana, que motivó un cambio de entrenador, hizo que toda la plana del club estuviera en la cancha de Banfield acompañando al plantel que ahora encabeza Leonardo Ponzio. Y entre los que ocuparon un lugar en la zona de palcos estuvo Pablo Longoria.
Junto con Enzo Francescoli, Stefano Di Carlo y otros directivos, Longoria -quien ya había estado en otros encuentros: se lo había visto también ante Tigre en Victoria- fue uno más en una presencia colectiva de la cúpula para respaldar el inicio del interinato del León.
Longoria se sumó a la Dirección Deportiva de River en abril, como parte de un fortalecimiento de la estructura del fútbol que tiene como principal cabeza a Francescoli y al propio Di Carlo. El español tiene una función integral dentro de la estructura futbolística del club. Su tarea principal es coordinar todas las áreas vinculadas al fútbol, desde el plantel profesional hasta las divisiones inferiores, para que trabajen bajo una misma estrategia deportiva.
Entre sus responsabilidades está la supervisión del scouting y la captación de jugadores, la gestión de contratos, el análisis del rendimiento y la planificación del desarrollo de los futbolistas. También busca mejorar los procesos de incorporación de refuerzos y potenciar la formación de talentos propios.
Uno de los objetivos centrales de su gestión es fortalecer el vínculo entre el fútbol formativo y el primer equipo, estableciendo un recorrido más claro para que los juveniles puedan desarrollarse y llegar al plantel profesional.
Su rol, por lo tanto, no está limitado al mercado de pases. Longoria debe ordenar, conectar y profesionalizar las diferentes estructuras deportivas del club, además de establecer lineamientos de mediano y largo plazo.
Su integración a la dinámica de trabajo es progresiva y se realiza en coordinación con las personas que actualmente llevan adelante la planificación deportiva. Su experiencia en scouting y gestión institucional, sumada a su conocimiento del mercado sudamericano, resulta importante para detectar talentos, evaluar incorporaciones y construir una estructura deportiva sostenida en el tiempo.






