Con casi 70 años a sus espaldas, la firma Joseph Ribkoff se prepara para escribir un nuevo capítulo en su historia, esta vez, en el terreno digital y con una embajadora de lujo: la actriz Elisabeth Hurley. La marca canadiense de ropa femenina inaugura su tienda insignia digital con venta directa al consumidor que estará presente en Europa y Estados Unidos, llevando sus productos a un mercado mucho más amplio.
Bajo el dominio JosephRibkoff.com, la plataforma no sólo ofrece una experiencia de compra accesible y fluida, también dispondrá de colecciones exclusivas y contenido editorial único, aunque su rasgo más atractivo no es otro que la posibilidad que se abre con este lanzamiento de conectar de forma directa, por primera vez, con los clientes. Stephen Belfer, presidente y director ejecutivo de Joseph Ribkoff, define este proyecto como «un momento decisivo en la historia de Joseph Ribkoff» y fija como objetivo el poder «estrechar lazos con los clientes y ampliar su experiencia con la marca».
Esta nueva etapa se apoya en la filosofía Elegance in Motion, que defiende que la elegancia avanza con las mujeres que la llevan, que no es una cosa estática. Y, para ello, han querido contar con Elisabeth Hurley como imagen de su nueva era y de la campaña de otoño 2026, She Icon. ¿El motivo? Para Joseph Ribkoff, Elisabeth Hurley encarna a la perfección los valores de la firma y de esta nueva campaña: seguridad, autenticidad y sofisticación que evoluciona con la mujer sin dejar de mantenerse fiel a sí misma en cada momento de su vida.
Para la actriz, que también representa esa imagen de modernidad, personalidad y estilo único, la colección a la que pone cara es especial porque «transmite elegancia sin parecer forzada» y la dice de ella que es «cómoda, sienta bien y no puede encajar mejor con mi estilo». Ese es, precisamente, el motivo por el que Joseph Ribkoff pensó en Hurley para este momento tan especial, pues, en palabras de Brett Sugarman, vicepresidente de marketing global de Joseph Ribkoff, «Elizabeth Hurley era la candidata ideal, ya que encarna todo lo que representa esta evolución. Todo el mundo la admira por la seguridad en sí misma, su genuinidad y su sofisticación natural, al tiempo que transmite una calidez que refleja a las mujeres para las que diseñamos».
Elizabeth Hurley en una imagen de la campaña She Icon de Joseph Ribkoff
Jake Rosenberg
Este 26 de agosto la campaña She Icon verá la luz en estas nuevas plataformas digitales, además de en redes sociales y en medios impresos. Pero no es la única sorpresa que los canadienses tienen preparada. A lo largo de esta temporada Joseph Ribkoff presentará Edit 57, una nueva línea de difusión que debutará con su primera colección cápsula de edición limitada, Icons, que busca plasmar la cara más contemporánea de la marca. A su esencia propia se le sumará una narrativa creativa que busca explorar la feminidad moderna, eso sí, sin dejar de defender esa fidelidad que lleva por bandera.
El vínculo de Elisabeth Hurley con el mundo de la moda
No es la primera vez que Elisabeth Hurley muestra su interés por el mundo de la moda. De hecho, además de ser actriz de renombre con fama internacional y títulos como Gossip Girl, Austin Powers o Shameless, también es empresaria. Hurley está al frente de Elisabeth Hurley Beach, una firma de moda de baño donde ella misma ejerce como modelo de sus diseños.
Ya en su primera aparición pública la moda jugó un papel fundamental. Ocurrió en el año 1994, cuando la actriz salía con el también actor Hugh Grant y fue su acompañante en el estreno en Los Ángeles de Cuatro bodas y un funeral. Elisabeth Hurley acudió a esa cita ataviada con un espectacular vestido negro firmado por Gianni Versace que pasó inmediatamente a la historia de los looks más icónicos del siglo XX. Su escote profundo y los imperdibles dorados fueron los detalles que marcaron la diferencia y que mereció que fuese apodado como «that dress» («aquel vestido»).
Desde ese momento, los looks de Liz Hurley en eventos y alfombras rojas fueron de los más admirados de las décadas posteriores. Su posición como icono fashion sumado a los éxitos profesionales que fue cosechando a lo largo de esos años le confirió una personalidad única y le abrió puertas para ser imagen de marcas tan icónicas como Estée Lauder o la propia Joseph Ribkoff.
En este nuevo capítulo también para la actriz, Hurley se une a la marca canadiense que llega a esta nueva temporada pisando fuerte. Juntas defienden la idea de seguir inspirando a mujeres – ahora con más visibilidad en el plano internacional – a sentirse seguras, auténticas y valoradas en cada etapa de su vida y a encontar en sus diseños el compañero de camino ideal para pregonar esta declaración de intenciones.







