
Su llegada al club revolucionó a los hinchas. Sin embargo, progresivamente, aquella sonrisa con la que aterrizó en España se fue desdibujando. El vínculo entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid parece estar roto, pero sigue sumando capítulos. Por lo tanto, Olé repasa cómo se gestaron los cortocircuitos que tienen en vilo al mercado de pases.
La cronología del conflicto entre Julián Álvarez y Atlético de Madrid
- ARRIBO ESTELAR. Julián Álvarez firmó contrato por seis temporadas con el Atlético de Madrid a mediados de 2024 luego de su paso por el Manchester City.
- TEMPORADA CONSAGRATORIA. Su primera etapa en el club superó todas las expectativas. Fue héroe en la Champions (donde convirtió siete goles en 10 partidos) y pagó con cifras similares en otros campeonatos. Solo en La Liga sumó 17 tantos y cuatro asistencias en 37 encuentros y en la Copa del Rey otros cinco en siete duelos.
- CRUCES POR TEMAS DEPORTIVOS. Julián Álvarez tuvo diferencias con Diego Simeone a raíz de unos cambios que hizo en pleno partido. Además, no ganó ningún título durante sus dos primeras temporadas en la institución.
- DESEO DE CAMBIAR DE AIRE. Aunque los números individuales lo acompañaron, el delantero de la Selección Argentina le manifestó a la dirigencia del club que su deseo era terminar antes de lo pactado su contrato.
- LA OFERTA DEL REAL MADRID. A principios de junio, el Real Madrid compartió un comunicado para anunciar que ofertó 150 millones de euros por Julián Álvarez y que el Atlético los rechazó. Luego, el Colchonero cruzó al Merengue por redes sociales y reafirmó que el delantero de la Selección Argentina no estaba a la venta.
- EL TURNO DEL BARCELONA. A la puja se sumó Barcelona, elenco que también recibió la negativa por parte del Atlético de Madrid.
- CONFLICTO EN PUERTA Y DENUNCIA. Lejos de aceptar, el Colchonero redobló la apuesta y denunció al Barcelona ante la FIFA por mantener presuntas negociaciones con el delantero argentino mientras tiene contrato vigente con ellos. «Nos faltan el respeto, creen que pueden ningunearnos, que somos débiles o estúpidos. Pero lo que en realidad le están mostrando al mundo es una forma de actuar que los define», insistió Miguel Ángel Gil Marín.
- LA DECLARACIÓN QUE ABRIÓ OTRO FUEGO CRUZADO. La puja fue solo entre clubes hasta que llegó el Mundial 2026, momento en el que Julián Álvarez se pronunció públicamente por primera vez. «Creo que lo mejor para todos es una transferencia», soltó frente a las cámaras tras obtener la clasificación a 16avos con la Selección.
- VACACIONES TENSAS Y REGRESO OBLIGADO. Una vez finalizada la competencia, el delantero disfrutó de un merecido descanso. Y aunque lo hizo con la esperanza de destrabar el conflicto, fue obligado a regresar a las prácticas.
- LA POSTURA DE JULIÁN Y SU ENTRENADOR. Ya en los entrenamientos, Julián Álvarez no pudo ocultar su malestar. De hecho, siempre se mostró con caras largas y evidentemente incómodo. Del otro lado, la dirigencia sostuvo su idea inicial y se negó a aceptar ofertas. Diego Simeone, en carácter de entrenador, insistió con que era un tema de las autoridades y se desligó del conflicto, aunque se mostró abierto a colaborar para ayudar al delantero desde lo deportivo.
- EL MALESTAR DE LOS HINCHAS. Antes de debutar en La Liga, el predio del Atlético de Madrid amaneció con carteles y pancartas en contra del delantero, pero la situación se agravó en el partido frente al Villarreal. Allí, Julián fue reprobado por los hinchas con silbidos desde las tribunas.
- UNA REFLEXIÓN QUE EXPLICA LA DISPUTA. Jorge Valdano resumió a la perfección el conflicto: «Para estos casos siempre utilizo una frase de Julio Cortázar, el escritor argentino, que decía que ‘cuando uno dice que se va, es que ya se ha ido’. Y si uno hoy le miraba la cara a Julián, es que ya se había ido. Si le mirábamos la mirada, ya se había ido», aseguró.




