Cada verano trato de encontrar ese bikini que me ayude a verme más morena aunque solo lleve unos días de verano. Con el paso de los años he aprendido que el secreto no está en el corte o en enseñar más piel, sino en escoger bien el color. ¿La razón? Hay tonalidades que crean contraste, aportan luminosidad y hacen que ese efecto dorado que tanto nos gusta se perciba de una forma todavía más bonita.
El blanco es (probablemente) el ejemplo más evidente. Sin embargo, no es el único. Los colores vibrantes como verde croma, el azul o determinados rosas serán tus mejores aliados, al igual que otros tonos como los cálidos o los tierra, que crean un efecto aún más sofisticado. Después entra en juego el patrón, que en función de tus necesidades o tipo de cuerpo, te permitirán que te sientas más cómoda y segura. Pueden ser braguitas de tiro alto, escotes rectos, diseños triangulares o sujetadores con aros si tienes mucho pecho.
No obstante, me parece importante remarcar que no existe un único modelo de bikini universal que estilice a todas las siluetas como por arte de magia, aunque sí diseños capaces de jugar a nuestro favor. Para ello, conviene fijarse en que el tejido tenga buena sujeción, que las costuras no aprieten, que podamos movernos con libertad y que el color nos ilumine. A partir de ahí, todo se vuelve más sencillo.
Seis bikinis que incluí en mi armario
Bikini degradado verde de Baobab: suje 123,99 euros y braguita 96,95 euros.
Bikini degradado verde de Baobab: suje 123,99 euros y braguita 96,95 euros. Es uno de los que más favorecen al bronceado porque combina distintos tonos de verde, desde el oliva hasta matices mucho más claros, que crean un contraste precioso cuando la piel empieza a coger color. El efecto degradado hace que se vea más especial que uno liso. Además, no pasa de moda.
Bikini verde de Selmark: suje 27,99 euros y braguita 22,77 euros.
Bikini verde de Selmark: suje 27,99 euros y braguita 22,77 euros. Al tratarse de un diseño monocromático, es sencillo, elegante y lo suficientemente atemporal como para recuperarlo verano tras verano. Uno de sus puntos fuertes es la forma de las copas, ya que proporciona una mayor sensación de sujeción y ayuda a realzar el pecho de una manera muy natural.
Bikini negro de Kalk, 48,38 euros.
Bikini negro de Kalk, 48,38 euros. Para mí, es uno de los grandes imprescindibles. El contraste es inmediato y logra que el bronceado parezca todavía más intenso, especialmente después de los primeros días de vacaciones. Además, es minimalista y perfecto para las amantes del menos es más.
Bikini de triángulo azul y blanco de Tommy Hilfiger: suje 22,99 euros y braguita 29,95 euros.
Bikini de triángulo azul y blanco de Tommy Hilfiger: suje 22,99 euros y braguita 29,95 euros. Es uno de los combos más veraniegos que mejor funcionan en pieles bronceadas. Aporta luminosidad y profundidad a partes iguales y es fácil de integrar en cualquier look de verano. Poco más se le puede pedir.
Bikini bicolor de Énfasis: suje 10,99 euros y braguita 11,95 euros.
Bikini bicolor de Énfasis: suje 10,99 euros y braguita 11,95 euros. Es una alternativa estupenda para quienes buscan sentirse cómodas y favorecidas sin renunciar a un bikini que realce el tono dorado de la piel. Su patrón favorece, el color resalta el bronceado y es perfecto si buscas un diseño original y sencillo a partes iguales.
Bikini de cuadros vichy rojo de Hunkemöller: suje 18,99 euros y braguita 26,99 euros.
Bikini de cuadros vichy rojo de Hunkemöller: suje 18,99 euros y braguita 26,99 euros. El estampado vichy posee ese aire retro que siempre vuelve en verano. Es uno de los más apetecibles, alegre y con esa estética de vacaciones que podrás llevar en una playa mediterránea, pero también en la piscina municipal.







