
Andrea Pirlo estaba a un paso de convertirse en el nuevo entrenador de la selección de Italia, con el respaldo de Paolo Maldini y del brasileño Leonardo, dos de los hombres que impulsaban su candidatura. Sin embargo, su llegada se cayó por una polémica ajena a lo estrictamente futbolístico.
El comunicado que sacó Pirlo
El actual entrenador del United FC de Dubai rompió el silencio en Instagram luego de que le informaran que ya no seguía en carrera para dirigir a la Azzurra. El Maestro lamentó el rumbo que tomó la discusión, defendió la legalidad de su contrato y negó que su relación con Fonbet (la casa rusa de apuestas de la que es embajador) reflejara una posición política.
«En los últimos días seguí con gran amargura el debate que se desarrolló alrededor de mi nombre y de la posibilidad de ocupar el cargo de entrenador de la selección italiana», aseguró.
Luego, explicó: «Por respeto a las instituciones, a la Federación y a todas las personas involucradas, hasta ahora elegí mantener el silencio. Sin embargo, considero necesario aclarar algunos aspectos».
Más tarde, amplió. «A lo largo de mi carrera, primero como futbolista y ahora como entrenador, siempre desarrollé mi actividad respetando plenamente las leyes de los países en los que trabajé y los contratos que firmé. La colaboración profesional que generó las recientes polémicas nació dentro de mi recorrido laboral en los Emiratos Árabes Unidos y es exclusivamente de naturaleza comercial y deportiva«.
Siguiendo la misma línea, sentenció: » Atribuirle un significado político a esta colaboración implica adjudicarme convicciones que nunca expresé y que no me pertenecen. Quiero agradecerles a Maldini y Leonardo por la estima y la confianza que me demostraron. Conozco su capacidad, su seriedad y el amor que siempre le dedicaron al fútbol italiano».
Y antes de cerrar, insistió: «Lamento que una decisión de carácter deportivo haya sido arrastrada rápidamente hacia una discusión pública que terminó por atribuirme significados e intenciones que no me pertenecen. El amor por Italia no depende de un cargo. Forma parte de mi historia, de mi identidad y seguirá acompañándome siempre«.
El vínculo que le cerró la puerta
Pirlo aclaró que su acuerdo con Fonbet nació durante su etapa profesional en Emiratos Árabes Unidos y que no tenía ningún contenido político. El problema, sin embargo, no pasaba solamente por su explicación: en Italia, una figura federada no puede asociar su nombre a una marca de apuestas.
Ahí apareció la traba más difícil de sortear. Para convertirse en el entrenador de la selección, el ex volante debía desligarse de una empresa de la que es embajador global. Y no se trataba de un acuerdo atado a su trabajo en el United FC, sino de un contrato personal que seguía vigente.
A eso se sumó el ruido provocado por el origen ruso de Fonbet y por la presencia reciente de Pirlo en un evento de la compañía en Moscú. Con la polémica ya instalada, la Federación terminó tomando distancia.
Las opciones tras el no a Pirlo
Después de que la Federación italiana le bajara el pulgar a Andrea Pirlo, las opciones restantes según La Gazzetta dello Sport son otros dos hombres que ya dirigieron a la selección de Italia: Roberto Mancini, el último DT campeón con la Azzurra (Eurocopa 2020) y Antonio Conte.
El que correría con más ventaja sería Mancini, quien no tendría grandes exigencias económicas: se dice que aceptaría un sueldo de dos millones de euros anuales a cambio de un contrato de cuatro años.

Mirá también
Por una casa de apuestas, se complica la llegada de Andrea Pirlo como entrenador de la selección de Italia

Mirá también
¿Italia le saca el DT a Brasil?: «Hemos hablado con Ancelotti»

Mirá también





