Más allá de que la Selección está en los cuartos de final, todos saben, todos sabemos, que el nivel de juego no fue muy bueno hasta ahora. Sobre todo en 16avos y octavos, contra rivales que, en los papeles, no eran poderosos y con los que se sufrió demasiado. ¿Es un problema estructural o individual? ¿Tiene solución en medio del camino? “Lo vengo diciendo después del Mundial, siempre va a costar más, sobre todo que todos a nosotros nos están jugando el partido, no digo de su vida, pero sí que uno de los partidos de su vida, y eso cuenta también, porque si el rival encima juega bien, el doble de dificultad», explicó Scaloni, que en principio va camino a repetir los 11 del martes.

Lo que se vio hasta ahora es un equipo con un problema claro: poco compacto y vulnerable como pocas veces en cada ataque rival. Recibió cuatro goles en los últimos dos mano a mano (algunos, genialidades del rival). Por una cuestión colectiva, pero también por errores individuales en defensa. Entonces, una opción posible, y novedosa, sería salir con una línea de cinco. Como lo hizo Sabella en 2014. Con Otamendi ingresando a la zaga como líbero (entró al final vs. Egipto), para aprovechar su juego aéreo y su experiencia, y con un futbolista diferente, único en este plantel, como Giuliano Simeone (jugó con Jordania).

Giuliano puede sumar potencia e ida y vuelta por la banda derecha.Giuliano puede sumar potencia e ida y vuelta por la banda derecha.

En este momento de inseguridad defensiva, quizás una línea de cinco, con Giuliano y Tagliafico recorriendo toda la banda y tres centrales, pueda ser una solución. Una búsqueda distinta. Con un Simeone todoterreno (un jugador con gen europeo, en un fútbol muy físico), incansable, en modo topadora por la derecha, y un histórico como Tagliafico por la izquierda.

Nico Otamendi, que jugará en River, aporta juego aéreo.Nico Otamendi, que jugará en River, aporta juego aéreo.

Más allá de su liderazgo dentro de la cancha, a De Paul no se lo vio pleno desde lo físico y, esta vez, podría esperar en el banco. Un mediocampo, por ejemplo, con Alexis, Paredes y Enzo Fernández, dejando a Messi con Julián o Lautaro en ataque. “Sí que es verdad que hay que corregir esas dos o tres cosas para decir que el equipo sí que está bien, que competimos y hay una ventaja en relación a Qatar, es que este equipo ya tiene a la espalda ese Mundial”, explica el DT.

La realidad marca que la Selección ganó los últimos dos partidos, pero también que necesita mayor seguridad defensiva y más solidez. Empezando por el Dibu, que seguramente volverá a su nivel y todavía parece sentir las consecuencias de la fractura que sufrió. En tiempos de fragilidad, no hay mejor receta que cuidar el arco en cero, sea cual sea el rival. Y tanto para arrancar o durante el partido, la línea de 5 no deja de ser una opción.

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