Ser una chica del Mediterráneo es mucho más que vivir cerca del mar. Es una forma de entender el verano, la belleza y también la moda. Significa aprender a convivir con el calor durante meses, saber que los planes improvisados son los mejores y asumir que hay días en los que pasas de una mañana de trabajo a una comida al aire libre y terminas viendo el atardecer en una terraza. Quizá es por eso que quienes hemos crecido con esta mentalidad solemos desarrollar una relación muy particular con nuestro armario. Buscamos prendas bonitas, sí, pero también cómodas, frescas y capaces de acompañarnos sin crearnos dolores de cabeza.
Es más, con los años he aprendido que sobrevivir al verano mediterráneo no tiene nada que ver con seguir todas las tendencias. Basta con escoger bien tus básicos. Cuando las temperaturas rozan los cuarenta grados, los tejidos sintéticos dejan de ser una opción y la comodidad se vuelve tan importante como la elegancia. Tus mejores aliados (o al menos esos que deberían ocupar un lugar privilegiado en tu armario) son las prendas de lino, algodón, con siluetas fluidas y colores claros, ya que te permitirán moverte con libertad y resultan más fresquitas.
Mis trucos cuando renuevo mis imprescindibles es fijarme en aquellas piezas que sean versátiles, que estén confeccionadas con tejidos agradables y que sigan funcionando dentro de varios años. Los mejores básicos no son necesariamente los más llamativos, sino más bien los que consiguen resolver la mayor parte de tus looks. Son esas prendas que llevas una y otra vez, que combinan entre sí y que te acompañan desde junio hasta septiembre.
Seis básicos de verano que incluiría en mi ránking
Blusa blanca romántica con encaje de Sézane, 95 euros.
Blusa blanca romántica con encaje de Sézane, 95 euros. Es fresca, ligera y muy fácil de combinar. Funciona igual de bien con unos pantalones de lino que con unos vaqueros o una falda estampada. Además, el encaje y los pequeños detalles bordados le dan ese aire artesanal que nunca pasa de moda. Es toda una inversión.
Pantalones cortos de bordado inglés de Adolfo Domínguez, 59 euros.
Pantalones cortos de bordado inglés de Adolfo Domínguez, 59 euros. Aporta textura, personalidad y un acabado mucho más refinado que el de unos pantalones cortos convencionales. Además son comodísimos y muy elegantes a la vez. Solo necesitarás llevarlos junto a un top de lino o una camisa blanca y voilà, look de diez.
Vestido rojo minimalista de Rouje, 195 euros.
Vestido rojo minimalista de Rouje, 195 euros. El rojo demuestra que no hacen falta grandes adornos para conseguir un look memorable. La silueta sencilla, el largo corto y las líneas limpias hacen que este vestido resulte especialmente favorecedor.
Vestido blanco bohemio de Sandro, 395 euros.
Vestido blanco bohemio de Sandro, 395 euros. Si buscas algo más especial, detente en el boho chic, porque puede ser más elegante de lo que crees. Este diseño de lino y encaje es fresco, especial y su silueta fluida favorece a cualquier silueta, edad y estilo. Arrasarás.
Conjunto blanco de inspiración artesanal de H&M: pantalón 34,99 euros y blusa 44,99 euros.
Conjunto blanco de inspiración artesanal de H&M: pantalón 34,99 euros y blusa 44,99 euros. Son el as bajo la manga que necesitas en esos días en los que no sabes muy bien qué ponerte. Son versátiles, cómodos, frescos y perfectos para llevar juntos sandalias marrones y bolsos de lona.
Vestido estampado de Zara, 55,95 euros.
Vestido estampado de Zara, 55,95 euros. Finalmente, el vestido largo estampado es otro de los grandes básicos del armario mediterráneo. No es para menos. Es ligero, cómodo y fácil de llevar. Se adapta a todo tipo de planes y aporta ese punto relajado que asociamos a las vacaciones y a los días junto al mar.







