
Hace 14 años, el Racing de Santander comenzaba a vivir una pesadilla. El histórico equipo español, que fue uno de los diez fundadores de la liga española en 1929, consumaba su descenso a segunda división luego de finalizar último en la temporada 2011/12 con apenas 27 puntos, a 15 de la salvación. A partir de ahí, el conjunto de Cantabria comenzaría un derrotero en el que alternaría entre Segunda y Tercera y quedaría al borde de la quiebra, hasta que un empresario argentino llegó para cambiar la historia.
Fue en julio de 2023 cuando Sebastián Ceria, un matemático argentino nacido en Palermo, terminó de concretar su llegada junto a un grupo inversor liderado junto a Manolo Higuera, leyenda del club y quien a partir de entonces comenzó a ejercer el rol de presidente. Pero claro, cuando el argentino arribó al Real Racing se encontró con un panorama desolador: a la temporada siguiente de su descenso desde LaLiga, el equipo bajó a tercera división y, si bien cuando llegó había retornado a Segunda, le costaba mantenerse y era de los equipos denominados «ascensor».
Del ocaso al renacer
Sin embargo, lo más grave estaba en la situación financiera. Y es que la debacle del conjunto de Santander se inició en 2011, cuando capitales árabes compraron al club tras uno de los mejores momentos de su historia, cuando llegó a participar de la Champions League 2008-09. Pero la cosa no salió como lo esperado. El club empezó a gastar en fichajes que no rindieron y, poco a poco, pasó de cumplir el sueño de jugar a nivel continental a bajar hasta el ascenso profundo. Mientras tanto, la deuda iba creciendo y llegó a tocar los 26 millones de euros.
Video: ESPN
De este modo, el club estuvo al borde de descender a la cuarta categoría, por lo que los empresarios árabes decidieron vender sus acciones y apareció el nombre de Ceria, quien absorbió la deuda y comenzó con el proceso de reconstrucción. Y enseguida, los resultados comenzaron a verse: con una planificación enfocada en el crecimiento institucional, sin ir mas lejos se encuentra construyendo una nueva ciudad deportiva y se planifica remodelar el estadio, el equipo dejó de pelear por el descenso y empezó a mirar para arriba.
Con jugadores jóvenes pero también compras inteligentes, rápidamente el equipo pasó a pelear por el ascenso. No se le dio en 2024, tampoco en 2025, pero este año no perdió la oportunidad. Real Racing arrasó en la segunda división, a tal punto que consumó su ascenso este sábado, cuando derrotó 4-1 al Valladolid. Apenas el árbitro marcó el final, la hinchada invadió el campo de juego. Porque el objetivo estaba cumplido: Racing de Santander volvió a LaLiga con tres fechas de anticipación, sellando su tan ansiado regreso, y de la mano de un argentino.
Por qué Ceria se interesó en Racing de Santander
En medio de la euforia nace una duda: ¿Por qué un tipo que vivía en Palermo se interesó en este equipo ubicado en el norte de España? Resulta que la esposa de Ceria es nacida en Santander y, como casi toda la población de la ciudad, es hincha del Racing español. Pero hay más, porque en esas vueltas del destino, su propietario es hincha de Racing de Avellaneda, por lo que no tardó ni un segundo en simpatizar por su homónimo ibérico, que cuenta con una historia de superación casi idéntica: «Yo nací en 1965, con lo cual no pude ver la gloria del Racing de Avellaneda hasta el 2001, fueron 35 años que no ganamos nada. Y acá el Racing de Santander tuvo mucho que ver con descensos, con problemas de gestión y con bancarrotas. Y en ese sentido son historias muy parecidas”, le contaba a La Nación en 2024. De hecho, el propio Ceria sueña con que alguna vez el Racing de Santander enfrente a la Academia en un amistoso.
Pero ahora, a tres años de su llegada, Ceria se puede mostrar satisfecho, porque logró su objetivo de volver con este club del que «no soy el dueño, soy el cuidador», aunque no se relaja: «Ahora a disfrutar, pero este es el primer paso para hacer historia. La historia se construye en capítulos», declaraba el argentino en el mismo campo de juego, emocionado y orgulloso por el regreso de este histórico que, si bien nunca ganó LaLiga, tampoco merecía pasar por todo el sufrimiento que atravesó.

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