Para muchos de los que nacimos en los 70 y crecimos en los 80 y 90, Tom Cruise forma parte del imaginario colectivo de una época. Especialmente, desde que apareció con esa estética de aviador en Top Gun. En ese momento, los recortes con sus fotos llenaban nuestras carpetas, mientras que los posters que regalaban en las revistas de la época llenaban paredes y armarios de las habitaciones.
Pero a diferencia de otras grandes estrellas que triunfaron de jóvenes y que luego desaparecieron, Tom Cruise no solo ha sobrevivido, sino que además, ha seguido protagonizando películas de éxito incluso cuando las circunstancias personales y profesionales conspiraron para que todo fuera de otra manera. Y a sus 63 es uno de los pocos actores que sigue llenando las salas a lo largo y ancho del mundo, teniendo en mente seguir haciendo películas hasta lo 100.
Su trayectoria no es la de un actor al que le han dado todo hecho. Cruise llegó a Los Ángeles desde una infancia difícil (mudanzas constantes, dislexia sin diagnosticar, familia desestructurada). Hoy, con más de 11.500 millones de dólares recaudados a nivel mundial en toda su carrera, es uno de los actores más taquilleros de la historia del cine. Y al igual que ocurre con Brad Pitt, es uno de esos actores guapos de Hollywood cuya imagen se ha ido actualizando y definiendo en las diferentes etapas de su carrera.
Tom Cruise en los años 80: nuevo ídolo juvenil de Hollywood
Su primera aparición en pantalla llegó en 1981, en ‘Amor sin fin‘ de Franco Zeffirelli, un papel menor que no anticipaba gran cosa. Lo que cambió todo fue ‘Risky Business‘ (1983), dirigida por Paul Brickman. Cruise tenía 21 años y la película lo convirtió en una estrella de forma casi inmediata: aquella imagen suya deslizándose por el suelo con calcetines blancos, en calzoncillos y con camisa, se convirtió en uno de los iconos visuales de la década.
Desde muy pronto sumó títulos de prestigio como ‘The Outsiders’ (1983), de Francis Ford Coppola, junto a otras futuras estrellas como Patrick Swayze y Matt Dillon, y ‘El color del dinero‘ (1986), de Martin Scorsese, junto a Paul Newman. Pero el salto definitivo llegó ese mismo 1986 con ‘Top Gun‘, dirigida por Tony Scott.
En la película, el actor interpretaba a Pete “Maverick” Mitchell, un joven piloto de la Marina de Estados Unidos con un talento excepcional y una actitud igual de temeraria. La película fue un taquillazo monumental y convirtió a Cruise en la estrella más codiciada de Hollywood casi de la noche a la mañana.
En 1987 se casó con la actriz Mimi Rogers, quien lo introdujo en la Cienciología. La película taquillera ‘Cocktail’ (1988) lo consagró como la estrella del cine americano del momento. Físicamente, el Cruise de los ochenta era la encarnación del galán juvenil de la época: mandíbula cuadrada, pelo oscuro con ese ligero desorden calculado, y una energía que la cámara agradecía en cualquier plano.
En pantalla vestía con la ropa de sus personajes, pero fuera de ella el estilo era el de su generación: vaqueros, camisetas lisas, cazadoras de cuero. Respecto al corte de pelo, uno de los rasgos que más marcó su imagen pública fue la capacidad de adaptarlo a cada etapa sin perder identidad. Desde el corte desenfadado de Risky Business hasta el estilo más pulido de Top Gun, su imagen evolucionaba al ritmo de sus papeles y de la propia industria.
Tom Cruise en los 90: sus primeros éxitos como actor
En 1988, dio un salto cualitativo con ‘Rain Man’, película de Barry Levinson que arrasó en los premios Óscar al obtener cuatro estatuillas, entre ellas la de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor para Dustin Hoffman. Cruise no resultó nominado, pero demostró que podía sostener una película dramática junto a uno de los actores más exigentes de su generación. Era la primera señal clara de que no iba a conformarse con ser solo el chico guapo de ‘Top Gun’.
Al año siguiente fue nominado por primera vez al Óscar al mejor actor por ‘Nacido el 4 de julio‘, de Oliver Stone, donde interpretaba a un veterano de Vietnam postrado en silla de ruedas. El papel le valió su primer Globo de Oro. Fue también durante el rodaje de ‘Days of Thunder’ (1990) cuando conoció a Nicole Kidman. Se casaron en la Nochebuena de ese año en una ceremonia discreta y se convirtieron durante once años en una de las parejas más fotografiadas de Hollywood.
A principios de los noventa, éxitos como ‘Far and Away’ (1992), ‘Algunos hombres buenos’ (1992) y ‘La tapadera’ (1993) apuntalaron su posición de líder del cine estadounidense en su vertiente más taquillera. ‘Algunos hombres buenos’, con Jack Nicholson en un papel secundario que robó todos los titulares, demostró algo que Cruise sabía explotar bien: rodearse de actores de primera fila sin quedar eclipsado.
En 1994 llegó otro de los éxitos de esta época, ‘Entrevista con el vampiro‘, donde Cruise interpreta al carismático y diabólico vampiro Lestat de Lioncourt, compartiendo pantalla con Brad Pitt (Louis) y Kirsten Dunst (Claudia) en esta adaptación de la novela de Anne Rice.
En 1996, ‘Jerry Maguire’, la comedia romántica dirigida por Cameron Crowe, le llevó a otra nominación al Óscar y a ganar su segundo Globo de Oro. Ese mismo año llegó Misión: Imposible, producida por él mismo y dirigida por Brian De Palma. Ethan Hunt pasó a ser su alter ego definitivo en el cine de acción. Junto a Kidman, Cruise era en aquella época la imagen del triunfo total: dos actores en la cima, con una carrera compartida que incluía proyectos tan dispares como ‘Eyes Wide Shut‘, de Stanley Kubrick, rodada justo antes del final de esa etapa.
Estéticamente, los noventa son la década en la que Cruise se construyó como algo más que un galán. Junto a Kidman formaban una pareja visualmente imposible de ignorar: él con el pelo algo más largo que en la etapa anterior, con ese flequillo que casi rozaba las cejas en algunas apariciones públicas, y un físico que se había endurecido notablemente respecto a los ochenta.
En las alfombras rojas la apuesta era trajes oscuros, camisas sin corbata, o en el mejor de los casos smoking clásico. En aquella época, Tom Cruise era la definición más literal del sex symbol americano.
Tom Cruise en los 2000: se consolida como superestrella
El inicio de la nueva década llegó con cambios en todos los frentes. El thriller psicológico ‘Vanilla Sky’ (2001) y el filme futurista Minority Report (2002), de Steven Spielberg, revalidaron su posición en el cine comercial. Con Spielberg repitió en 2005 con ‘La guerra de los mundos’, adaptación de la novela de H. G. Wells que recaudó 591 millones de dólares a nivel mundial y obtuvo tres nominaciones a los Óscar por efectos visuales y sonido.
En el plano personal, 2001 fue el año del divorcio de Kidman, en lo que fue uno de los procesos más seguidos por la prensa internacional de aquella época. Y por esa época, entre 2001 y 2004, el actor tuvo una relación con Penélope Cruz. El actor ha explicado posteriormente que su historia con nuestra Pe comenzó tras acabar el rodaje de Vanilla Sky.
Tras Penélope Cruz, vendría Katie Holmes. Cruise y ella se conocieron en 2005, y la propuesta de matrimonio llegó en lo alto de la Torre Eiffel, en julio de ese año. El 18 de noviembre de 2006 se casó con Holmes en el castillo Odescalchi de Bracciano, en Italia, en una ceremonia a la que asistieron muchas estrellas de Hollywood, celebrada por el rito de la Iglesia de la Cienciología.
Fue también en esta década cuando Cruise empujó al límite su marca personal como actor de acción que hace sus propias acrobacias. Según declaró él mismo en ‘The Graham Norton Show‘, la primera vez que realizó una acrobacia le resultó angustiosa, pero también estimulante: «Me tuvieron que pedir varias veces en el rodaje que dejara de sonreír».
Físicamente, los dos mil son la década en que su cuerpo acusa el entrenamiento intensivo que exigían los rodajes de Misión Imposible. En esta década, el actor lleva el pelo corto, oscuro, bien definido y sin rastro de las melenas de los noventa.
En las alfombras rojas aparece con trajes de corte impecable, a menudo en negro o gris oscuro, con camisa blanca o de color sin corbata. Junto a Holmes formaban una pareja que generaba todo tipo de titulares, en parte porque el contraste de edad (él le llevaba 16 años) era tan visible como llamativa era la efusividad pública de Cruise en aquella etapa.
Tom Cruise en los 2010: mantiene su apuesta por el cine de acción
En junio de 2012, Katie Holmes pidió el divorcio alegando diferencias irreconciliables, con la custodia de Suri como principal punto de negociación. El motivo de fondo, según apuntaron todos los medios, era la adhesión de Cruise a la Cienciología. La ruptura generó una enorme cobertura mediática pero no interrumpió su ritmo de trabajo.
En 2014 protagonizó ‘Al filo del mañana’, junto a Emily Blunt, una película de ciencia ficción aclamada por la crítica con un 90% de aprobación en Rotten Tomatoes y una recaudación de 370 millones de dólares en todo el mundo. Era la confirmación de que Cruise no necesitaba el respaldo de una franquicia conocida para atraer público: bastaba con su nombre en el cartel.
La saga Misión Imposible siguió creciendo en esta etapa con entregas que superaban sistemáticamente a las anteriores en presupuesto, geografía y escenas de riesgo. ‘Rogue Nation’ (2015) y ‘Fallout’ (2018) son hoy consideradas por buena parte de la crítica especializada como las mejores entregas de la franquicia.
En esta etapa Cruise cumple cincuenta años (en 2012), y lo que resulta más llamativo es que su aspecto apenas acusa el cambio. El pelo, levemente más corto que en décadas anteriores y con alguna cana discreta en las sienes, sigue siendo uno de sus rasgos más reconocibles.
Y en las apariciones públicas abandona progresivamente el smoking de los dos mil y aparece con más frecuencia en trajes azul marino o gris marengo de corte ajustado, a veces con americanas más informales para las presentaciones de las películas.
Lo que sorprende en las apariciones de Cruise durante esta etapa no es que siga en forma (eso ya se da por sentado), sino que su imagen haya ganado una frescura que no tenía en los dos mil. Durante la gira de prensa de ‘Top Gun: Maverick’, aparece con más frecuencia en looks informales: cazadoras de aviador, camisas abiertas, vaqueros bien cortados. Es como si hubiera vuelto al espíritu de los ochenta.
Tom Cruise en los 2020: consagración como leyenda de Hollywood
El 27 de mayo de 2022, tras varios retrasos por la pandemia, se estrenó ‘Top Gun: Maverick‘, dirigida por Joseph Kosinski. Cruise tenía 59 años en el momento del estreno y volvía a ponerse en la piel de Maverick 36 años después de la película original. El resultado fue algo que pocos esperaban a esas alturas: fue la primera película en los más de 40 años de carrera de Cruise en alcanzar los 1.000 millones de dólares en taquilla mundial, fue nominada al Oscar a Mejor Película, y acabó convirtiéndose en el mayor éxito de taquilla de la historia de Paramount.
En julio de 2023 se estrenó ‘Misión imposible: Sentencia mortal – Parte 1’, la séptima entrega de la saga. Y en 2025 llegó ‘Misión imposible: Sentencia final’, cerrando el arco narrativo de Ethan Hunt con una producción que batió récords propios en cuanto a escenas de riesgo filmadas sin dobles.
Tom Cruise en la actualidad: icono y gran estrella clásica
Las películas de Cruise han recaudado más de 4.000 millones de dólares solo en Estados Unidos y más de 11.500 millones a nivel mundial, convirtiéndolo en uno de los actores más taquilleros de la industria de todos los tiempos. Con 63 años, sigue siendo uno de los poquísimos nombres del star system capaces de justificar por sí solos la apertura de una producción a escala global.
Lo que resulta llamativo de esta etapa es que Cruise ha conseguido algo que muy pocos actores logran: no envejecer en la percepción del público, o al menos no envejecer de la misma manera que sus coetáneos. Su pelo (ese pelo oscuro y abundante que lo caracteriza) ha generado incluso teorías y especulaciones en la prensa internacional.
Algunas revistas han sugerido que se sometió a un trasplante capilar, aunque un representante del actor rechazó esa afirmación calificándola de ridícula. Lo cierto es que el tono y la densidad de su cabellera siguen siendo casi idénticos a los de sus comienzos. Para quien quiera un corte de pelo con ese espíritu clásico y masculino que Cruise ha mantenido durante décadas, los mejores cortes de pelo para hombre siguen bebiendo de esa estética de los ochenta que él contribuyó a definir.
La clave de su forma física, según ha explicado él mismo, es una rutina de entrenamiento que combina cardio con ejercicios de fuerza y actividades al aire libre que le den energía y resistencia para sus escenas de acción. No fuma, no bebe. Y su disciplina es parte de la leyenda.
Hay actores que se retiran cuando su físico empieza a acusar el paso del tiempo. Y hay actores que, como Cruise, convierten el atractivo en algo que va más allá de la edad: una combinación de físico, profesionalidad y una voluntad que la cámara todavía sabe leer.
Fotografías | GTRES, Misión Imposible, Warner
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