

¿Qué sucedió? Iban 10 minutos del segundo tiempo (el juego se había reanudado a partir de los 17′ del PT) cuando Granada (que perdía 1-0) atacó por la derecha, llegó un centro al corazón del equipo visitante y, sin querer, Iñigo Ruiz de Galareta metió un cabezazo increíble para estampar el 1-1, dejando inmóvil al arquero Unai Simón. ¿El detalle? Fue en contra. ¡De no creer!
Así, terminaron dividiendo puntos. El conjunto del Cacique marcha anteúltimo con apenas ocho puntos en 16 presentaciones. Los vascos quedaron quintos con 29 puntos.



