La cabeza de un jugador de fútbol gira más allá de una pelota. Detrás de los peinados modernos, los caños y los gritos de gol, existe una persona con sentimientos: un hombre de carne y hueso que piensa, razona y siente. A veces no es sencillo tomar decisiones en medio del exitismo y la demanda de los hinchas. Emmanuel Culio volvió a sentir que su cuerpo necesitaba parar la pelota y desconectarse. Es una situación repetida, pero sincera. Por eso, el volante de 37 optó rescindir su contrato con Quilmes.

El primer parate lo hizo en noviembre del año pasado, pocos días antes del reinicio de la competencia, a raíz de la grave enfermedad de su mujer. “Recuerdo que tomé la decisión tras el partido amistoso contra Platense, en el que me fui expulsado y pateé una silla”, recordó el jugador hace pocas semanas en diálogo con Olé. En ese momento, Emma se pidió una licencia sin goce de sueldo para enfocar en el difícil momento personal.

Luego de unos meses y con el foco puesto en el nuevo torneo, Culio retornó a comienzos de febrero a los entrenamientos. “Esta todo mucho mejor y por eso estoy regresé”, contó. Sin embargo, pese a que estaba en los planes de Facundo Sava para jugar desde el arranque ante Riestra, el volante dejará el Cervecero.

¿El motivo? Si bien la situación familiar no empeoró, el jugador consideró que no estaban las condiciones dadas para seguir jugando en Quilmes.

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