Hay tendencias que regresan casi exactamente como las recordábamos y otras que vuelven camufladas dentro de diseños que parecen completamente actuales. Algo parecido sucede con uno de los zapatos más deseados de Zara, un modelo negro de tacón bajo que, a primera vista, podría pasar simplemente por una versión más arreglada de las bailarinas que llevamos varias temporadas viendo por todas partes.
Pero su silueta tiene bastante historia detrás. El tacón ancho de pocos centímetros, la puntera redondeada, el escote cerrado y el pequeño lazo delantero recuerdan a un tipo de zapato que alcanzó una enorme popularidad hace casi medio siglo y que representaba una idea de elegancia muy concreta: la de poder estar arreglada sin llevar un tacón especialmente alto.
El calzado tendencia quue nació a finales de los 70
Hay una referencia histórica especialmente cercana al modelo que vemos ahora en Zara. En 1978, Fiamma Ferragamo, hija de Salvatore Ferragamo, diseñó los Vara, uno de los zapatos más reconocibles de la firma italiana.
Su aspecto resulta sorprendentemente familiar: tacón bajo, punta redondeada y un lazo en la parte delantera. La idea era ofrecer un zapato elegante y versátil, pero también lo bastante cómodo como para acompañar a una mujer durante muchas horas.
Bailarinas con tacón negro de Zara.
Zara
Aquella fórmula funcionó porque respondía a un cambio real en la manera de vestir. A finales de los 70 y durante los 80, el armario femenino empezó a adaptarse cada vez más a jornadas largas y a una vida profesional más activa. El tacón seguía siendo un símbolo de sofisticación, pero ya no siempre tenía que ser alto.
La elegancia cómoda de los 80
Cuando pensamos en los zapatos de los años 80 es fácil imaginar stilettos, salones afilados y tacones mucho más altos. Sin embargo, convivieron con otra silueta mucho más práctica que encajaba especialmente bien con los trajes de chaqueta, las faldas midi y los vestidos de oficina.
Era un zapato discreto, femenino y suficientemente formal, pero mucho más fácil de llevar durante todo el día. Su tacón ancho aportaba estabilidad y su altura permitía mantener ese gesto elegante del zapato de salón sin renunciar por completo a la comodidad.
Por qué este conocido zapato regresa
Durante las últimas temporadas hemos asistido al regreso de prácticamente todas las versiones posibles del zapato plano. Primero fueron los mocasines, después las bailarinas, los Mary Jane y las bailarinas de rejilla.
Su tacón bajo y ancho resulta mucho más estable que un stiletto y apenas cambia la sensación de llevar un zapato plano, pero consigue que el resultado se vea inmediatamente más arreglado. Tiene algo de bailarina por la parte delantera y algo de salón por el tacón, lo que permite llevarlo tanto con vestidos como con pantalones o vaqueros.
Bailarinas con tacón en color negro de Zara.
Zara
También hay algo especialmente oportuno en que este tipo de zapato vuelva justo ahora. El final del verano suele coincidir con ese momento complicado en el que todavía hace demasiado calor para botas y mocasines pesados, pero las sandalias empiezan a sentirse fuera de temporada.
¿Dónde encontrar este zapato? En Zara han lanzado un nuevo diseño. La firma ha creado un modelo de bailarina de piel con tacón, con detalle de lazo, fruncidos en la parte delantera y acabado en punta redonda.
Cuesta 39,95 euros y su diseño recuerda inevitablemente a aquellos zapatos de tacón bajo que se hicieron especialmente populares entre finales de los años 70 y los 80. Se trata de un diseño cómodo, flexible y con tan solo unos 4 centímetros; por lo que un poco de altura de forma cómoda.







