Todas las primeras veces comparten un lado aterrador y otro fascinante; el cosquilleo del inicio de un nuevo viaje y el pánico de saltar al vacío y no saber qué hay debajo. Pasa con las primeras citas, las primeras presentaciones y, por supuesto, los primeros días de trabajo. Este es el punto de partida de Soy la nueva, la nueva novela de la periodista Beatriz Arias que nos presenta a Antía, una joven periodista de poco más de 30 años que comienza una nueva aventura laboral como Gestora de Contenidos Senior en una multinacional.
En sus primeras páginas se nos presenta una situación que suena familiar a todos aquellos que, en algún momento de nuestra vida, nos ha tocado ser los nuevos de la oficina. Eso sí, en la piel de Antía eso de ser la nueva se vive a lo grande, y es que en la historia de esta periodista reinventada no falta un sólo ingrediente para adentrarte de lleno en sus páginas y no querer soltar el libro hasta llegar al final.
Acompañando a Antía no solo es posible recordar los primeros días en un trabajo nuevo, los inicios de esas amistades de oficina que son un auténtico regalo o, incluso, las historias de amor prohibido que se fraguan en mitad de la jornada laboral. Este libro es también una historia de compañerismo, sororidad y reconciliación, de hablar de los trabajadores desde su humanidad y no como un número más de tantos, de denunciar injusticias y de luchar por los derechos de los más vulnerables desde la unidad y la confianza de querer confiar en la cara buena de las personas (incluso de aquellas que, en algún momento, no han llegado a ser bien recibidas). Todo ello impregnado en un aire fresco, divertido y jovial que garantiza un momento de lectura de lo más agradable.
Ahora que conocemos a Antía, es el momento de conocer también a Beatriz Arias, la periodista y escritora encargada de darle vida en estas páginas. Arias ha construido una brillante carrera en la que le ha tocado ser la nueva en numerosas ocasiones. Periodista de formación y vocación, en su currículum destaca el paso por medios como Cadena Ser, NBC Universal o Antena 3 Noticias. También es experta en comunicación digital, sumando en su historial laboral su paso por Twitter España y su actual cargo como Directora de Negocio Social Media en Atresmedia. Ahora, debuta como novelista con la historia de Antía en la que también hay mucho de su propia experiencia, pero en la que deja espacio para que el lector se sienta también parte de la historia.
MUJER HOY. A pesar de dar el salto de una revista de moda a una multinacional como Sky Coast, Antía siempre lleva su vena periodística por bandera, algo en lo que también podemos ver su propia historia. ¿Qué tiene el periodismo que hace querer ampliar horizontes, pero que se queda tan clavado en el corazón y nos impide dejarlo del todo atrás?
BEATRIZ ARIAS. La curiosidad. Quienes nos dedicamos a esta profesión, aunque tratemos de discernir por qué decidimos un día reconocer esta motivación que nos llevó a convertirnos en periodistas, tenemos mucha curiosidad por lo que sucede a nuestro alrededor, por la vida y las personas. Al final, una nunca deja de ser periodista, aunque no esté dentro de su jornada laboral, aunque esté descansando o en un rato de ocio, esa forma de mirar la vida te acompaña 24 horas y es parte de ti.
En el caso de Antía, cuando se convierte en Gestora de Contenidos Senior, más allá de intentar formarse y hacer bien su trabajo, asiste a una nueva realidad laboral como una periodista, por lo tanto, va tomando nota de todo lo que le sucede y va también valorando la realidad. Eso era algo que tenía muy claro que quería hacer con la novela: permitirle al lector formar parte de los pensamientos de Antía y de cómo son sus emociones.
Su currículum nos deja claro que le ha tocado ser la nueva en varias ocasiones. ¿Cómo recuerda todos esos primeros días de trabajo?
Con una mezcla de «mariposas buenas» e ilusión, pero al mismo tiempo presión por no estar a la altura, nervios por querer demostrar que no se han equivocado seleccionándote, un poco de síndrome de la impostora, que reconozco haberlo sufrido también, aunque es cierto que con la edad vas adquiriendo otro poso y ganando en seguridad, por lo tanto este síndrome cada vez dura menos… Los primeros días de cualquier aventura laboral son muy emocionantes porque te permiten soñar con una realidad que ya te has imaginado, pero que muchas veces no tiene nada que ver con lo que te vas a encontrar. Cuando echas la vista atrás, tienes la posibilidad de comparar e incluso reírte de ti misma pensando en lo equivocada que estabas cuando te imaginabas esa aventura.
Creo que también en esto consiste un poco la vida laboral. Para mí era muy importante en Soy la nueva reflejar, por un lado, esa ilusión con la que cualquier mujer se puede sentir identificada en los primeros días de Antía, pero también esa fragilidad laboral con la que ella va adentrándose en la trama y, poco a poco, van abriéndose frentes que le suman presión, ansiedad, nervios y ese fuera de control que no depende para nada de ella.
Beatriz Arias con su novela Soy la nueva
Espasa
Si tuviese que darle un consejo a alguien que está a punto de entrar en su primera experiencia laboral, ¿qué le diría?
No soy una experta, pero desde mi humilde experiencia creo que hay algo importante en tratar de ser fiel a una misma y mostrarse como una es. Al final, si te han seleccionado para ese puesto, es en parte por lo que han podido ver de ti en esas primeras entrevistas de trabajo, por eso creo que respetar la identidad de una misma podría ser una de las cosas fundamentales. También es importante saber lo que uno hace bien y lo que hace menos bien, de esta manera, si en algún momento hay algo dentro de tus responsabilidades con lo que no te sientes a gusto poderlo decir sin miedo a nada.
Lo tercero, y probablemente también importante, es reírse de uno mismo. Al final, no todo es tan importante: si al principio te confundes o no sabes hacer algo, te van a dar la oportunidad de que lo hagas mejor más adelante. Quizás los cirujanos que operan a corazón abierto tienen un poquito más de presión y no se pueden acoger a esta máxima, pero el resto de las profesiones sí. Creo que siempre hay ese margen y es bueno pensar que las empresas cuentan con que los primeros meses van a ser de adaptación y de formación, por lo que nadie te va a exigir que te comportes de manera perfecta desde el minuto cero.
En muchas situaciones a lo largo de la novela vemos como nuestra protagonista se lleva problemas del trabajo a casa, y viceversa. ¿Conoce usted algún truco para separar lo personal de lo profesional?
Depende mucho de cada uno y de los límites que se ponga individualmente, lo que a alguien le puede funcionar es posible que a otro no le funcione. Lo que sí considero que es importante es poner un límite a la desconexión tecnológica, establecer un horario entre el tiempo de descanso y el de trabajo, sea cual sea. Sería interesante poner en una hoja cuáles son tus límites tanto tecnológicos como de disponibilidad y pensar que si logras mantener ese equilibrio no sólo vas a ser más profesional, también vas a ser mejor persona en tu casa.
A lo largo de la historia se relatan también episodios más duros, donde se exponen situaciones como el acoso o el abuso que, por desgracia, siguen siendo una realidad en muchos entornos laborales. ¿Cuál es la forma correcta de comportarse ante estos casos, especialmente de cara a las víctimas?
Ese era, precisamente, el análisis que yo pretendía hacer con este tipo de situaciones en la novela. Es decir, puede haber alguien que tenga muy claro cómo hay que reaccionar y en qué tiempo tiene que hacerlo, pero luego puede haber muchos otros compañeros y compañeras que tarden más en posicionarse o en condenar determinadas cosas que suceden, pero no por tardar más su reacción es menos firme. Quería plantear que muchas veces, en las situaciones de extremo a nivel laboral, con toda esa presión, no existe una guía recomendada o unos pasos a seguir claros para cuestiones de este tipo. Me apetecía mucho mostrar varias opciones en varios perfiles para que cada lector pueda hacer una lectura de qué es lo que habrían hecho ellos ante esa coyuntura en la que no siempre es fácil reaccionar, sobre todo porque muchas veces falta información.
Soy la nueva, novela de Beatriz Arias
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¿Alguna vez le han hecho sentir de menos (o ha recibido algún comentario fuera de lugar) por el mero hecho de ser mujer?
Yo puedo decir que he sido muy afortunada porque siempre he tenido grandes oportunidades y nunca me he sentido en desigualdad de condiciones frente a un compañero por el hecho de ser mujer. Pero sí que he asistido a momentos en los que compañeras muy cercanas a mí han sufrido situaciones de acoso o desigualdad. En esos casos, he tratado de mostrar mi apoyo y estar cercana, muchas veces quizás no hay que decir nada, simplemente hacerle sentir a la otra persona que estás ahí. Dicho esto, creo que queda mucho por hacer, pues las mujeres tenemos que seguir demostrando mucho más que los hombres, eso es así.
Desde el principio de la lectura se intuye que las relaciones de amistad van a tener un papel importante en el desarrollo de la trama. ¿Considera que es fácil hacer amigos en el trabajo? ¿Qué peso tienen estas relaciones dentro de un entorno laboral?
Todos conocemos a personas que dicen la típica frase de «yo al trabajo no voy a hacer amigos», pero yo soy del otro sector. Me he sorprendido gratamente, y a pesar de mantener la pandilla de amigos de la infancia y del colegio, a día de hoy puedo decir que gracias a mis diferentes roles en mis diferentes puestos de trabajo he conseguido generar nuevas amistades que pienso llevármelas para el resto de mis días. Muchas han sido sorpresas, pero también han sido aliados y aliadas en esos momentos laborales, y han hecho de esas aventuras algo mucho más bonito. Por eso, creo que nunca te debes de cerrar, porque es, precisamente, cuando menos te lo esperas que te sorprendes y conoces a alguien del que aprendes muchísimo a nivel profesional y a nivel humano. Cada vez nos sentimos más seguros mostrando nuestras emociones en ambientes laborales y tener cerca a un amigo – en este caso, verás que hablo mucho de la sororidad entre mujeres dentro de la novela – te hace el camino mucho más ameno y más enriquecedor.
En el caso de entornos más competitivos como es el de Antía Montes en la novela, la amistad tiene una función crucial de acompañamiento que en momentos fundamentales llega a ser un flotador, un auxilio. En una aventura laboral pueden pasar muchas cosas positivas, pero también complicadas o de incertidumbre, y estar bien rodeada y arropada va a ser, sin duda, lo que marque la diferencia a la hora de enfrentarse a ella. Una buena amistad va a determinar si el miedo se apodera de ti o si, de repente, decides mirar al miedo a los ojos porque estás bien acompañada y tienes un espacio seguro donde poder desahogarte, llorar y mostrar tus emociones.
No podemos obviar la trama romántica de la historia que aborda una cuestión, cuanto menos, peliaguda. ¿Hasta qué punto es una decisión sensata mantener una relación con un compañero de trabajo?
En un momento en el que Antía se está enfrentando a un nuevo trabajo, a nuevos jefes, a un nuevo rol, también aparece la posibilidad de una nueva historia personal. Ella le tiene miedo a absolutamente todo, también a esta relación. Yo creo que estamos en un momento en el que las relaciones personales dentro de los entornos laborales las hemos normalizado muchísimo y se habla abiertamente de este tema. Posiblemente, todos conozcamos en nuestros entornos personas que comparten trabajo y mantienen relaciones personales porque es lo lógico, pasamos muchas horas en el trabajo.
Lo que me apetecía era añadirle esta parte divertida al libro con un romance un poco prohibido por la parte jerárquica de la relación, y creo que en el fondo esta trama cumple una misión de añadirle un poquito más de tensión a toda la trama y a la pobre Antía, que llega un momento en el que tiene que tomar tantas decisiones con todo lo que le está sucediendo que dice «mira, de momento no puedo gestionarlo, voy a ver qué sucede en el futuro». Y ahí lo dejamos para que todo el mundo que se pueda leer Soy la nueva se sorprenda…







