Lorenzo Meazza es una de esas personas que no dejan a nadie indiferente. Divertido, ocurrente, generoso, con una personalidad arrolladora y un gusto exquisito, este italiano de Milán es uno de los diseñadores de interiores más reconocido de Europa. Actual responsable de Interiorsmo para IKEA Italia Meazza fue, en gran medida, el artífice del éxito del gigante sueco en nuestro país como responsable de Interiorismo y director Creativo para el mercado español. Antes, había sido el responsable a nivel Global de la creación y desarrollo de los eventos de Ia firma, además de consultor de tendencias para la matriz sueca como responsable del mercado europeo.
Para Meazza, una casa es «el lugar donde pasaremos gran parte de nuestro tiempo y el refugio en el que, compromisos fuera, podremos ser nosotros mismos». De ahí que su pasión sea «inspirar a la gente con ideas y soluciones que la ayuden en hacer realidad su sueño de tener una casa bonita y funcional, un lugar feliz donde vivir», convencido de que «cualquier persona, sin necesidad de complicaciones ni recursos desmedidos, puede aspirar a tener la casa de su vida: una posibilidad que todos deberíamos disfrutar sin importar el lugar, el presupuesto o los metros cuadrados».
En 2019 publicó Las casas de nuestra vida (Esfera Libros), una mezcla entre un diario de vida y un manual práctico de decoración. «Un viaje sentimental por el mundo, donde a través de las casas de mi vida recorro las etapas y los momentos que he vivido. Y práctico, porque para cada etapa he creado un escenario». Si le siguen en Instagram, donde atesora cerca de 50.000 seguidores, verán que él mismo está buscando ahora la nueva casa de sus sueños en su Italia natal.
Las predicciones deco de Lorenzo Meazza para 2026
«He dedicado los últimos veinte años de mi vida profesional a las casas. A las mías y a las de muchísimas otras personas, con la intención constante de convertir un espacio concreto en un hogar. El escenario de muchos momentos mas importantes de nuestras vidas», nos cuenta. Así que no encontraba en mi agenda mejor experto para pedirle unas predicciones deco, que no tendencias al uso, para este 2026.
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IKEA
La casa que juega (y nos invita a jugar)
Ni ambientes Cloud Dancer ni salones de revista como los de nuestras abuelas, de esos que solo se usan cuando vienen visita. Lorenzo Meazza tiene claro que este 2026 «los salones dejan de portarse bien y la casa deja de ser un escaparate para convertirse en una compañera de juegos». Y quien, como él, ama vivir así, «está a punto de divertirse mucho». Eso sí, también nos deja un ‘recadito’ a los amantes del orden absoluto: «atención, porque este año la energía cambia», asegura.
Como si de un vidente de la decoración se tratara, Meazza prevé «casas alegres, que no piden compostura sino sentarse en el suelo, reír, mezclar, inventar. Esta es la casa que invita al juego, no solo al electrónico, sino al humano; que llama a las personas a estar juntas, a socializar sin instrucciones, a sentirse cómodas de inmediato», como ya preveíamos con el nuevo auge de los conversation pits. Para conseguirlo, el diseñador de interiores nos invita a dejarnos llevar con «colores que se atreven, personalidades que explotan y rincones que se convierten en pequeños mundos personales. Nada es demasiado perfecto como para resultar creíble» y, revisando en su bola de cristal deco, «veo objetos imperfectos, elecciones instintivas, piezas que cuentan historias más que estilos».
Mirar hacia arriba (el regreso de los frescos)
Hace tiempo que venimos presagiando desde esta sección el protagonismo deco de los elementos estructurales de nuestra casa. Más allá de las mil y una opciones de almacenaje que nos ofrecen, su valor ornamental es altísimo. y así lo considera también Lorenzo Meazza. «Veo paredes que ya no se conforman con ser revestidas. Preveo techos que vuelven a contar historias. A los amantes del papel pintado: atención, porque en 2026 podría parecerles… demasiado «artificial»». Así que el diseñador de anteriores aboga por el regreso de «un deseo casi antiguo: el de pintar frescos en casa. No solo en las paredes, sino también en los techos, esos que durante años hemos ignorado».
Meazza apuesta por volver a levantar la mirada en casa porque «el techo ya no es un límite, sino una invitación a imaginar», así que «veo cielos imaginarios sobre el sofá, paisajes suspendidos en el dormitorio, temas oníricos que invitan a soñar con los ojos abiertos». Y, como él mismo asegura, «no hace falta ser un maestro del Renacimiento. Preveo una explosión de artistas que trabajan por encargo, a todas las escalas y presupuestos. El fresco se convierte en el gesto decorativo de nuestro siglo: más libre, más personal, más accesible».
El oasis doméstico (la naturaleza gana espacio)
No nos cansamos de repertirlo en esta sección: tener plantas en casa no solo es bonito, es saludable. «El espacio verde no es un lujo, sino una necesidad emocional», asegura Lorenzo Meazza. Quizá sea por eso que el diseño biofílico gane cada vez más adeptos. Y este rumbo parece que irá increscendo, tal y como prevé nuestro experto. »Veo hojas donde antes solo había superficies. Preveo casas que respiran mejor. Habitaciones que se transforman en pequeños oasis privados, rincones que se convierten en mini parques personales, terrazas que dejan de ser accesorios para comportarse como verdaderos jardines».
Eso sí, el diseñador de interiores avisa a quienes aman el verde solo como detalle que «en 2026 la naturaleza pide mucho más». Tal y como refiere «ya no se trata solo de materiales naturales, casi un punto de partida, sino de una naturaleza integrada, viva y funcional. Crece una nueva conciencia: saber de dónde vienen los materiales, cómo se usan y cómo conviven con nuestra forma de habitar. Y veo algo aún más concreto: el cultivo entra en casa. Hierbas, plantas, pequeños huertos domésticos que devuelven el tiempo natural a la rutina diaria».
La casa que cuida (y baja el ritmo)
Fiel a su concepción de la vivienda como el lugar donde podemos ser nosotros mismos, Lorenzo Meazza apuesta este 2026 por «una casa que no estimula si no que tranquiliza; que no impresiona, acoge». Y quien vive así lo siente de inmediato porque, asegura de una forma bellísima el interiorista «es como entrar en un abrazo que sabe exactamente lo que necesitamos». En esta búsqueda de hogar, en su sentido más íntimo, «veo interiores que desaceleran el pulso y casas que absorben el estrés cotidiano antes de que lo notemos».
Para conseguir esta casa que cuida a través de los sentidos, Lorenzo Meazza propone apostar por «fragancias relajantes que marcan el paso del exterior al interior, luces que no deslumbran sino que acompañan, sonidos que atenúan el ruido del mundo. Todo está pensado para crear una pausa, incluso breve, pero real. Veo formas cada vez más envolventes, volúmenes generosos, líneas suaves que invitan a detenerse. Las superficies se vuelven táctiles, para tocar, no solo para mirar. Los colores calman, nunca agreden, y los materiales se vuelven blandos, casi reconfortantes».
Cortesía Lorenzo Meazza
La cocina que nos educa (con suavidad)
Que la cocina es el epicentro del hogar es un hecho. No solo es la estancia donde se almacena la comida y se preparan los menús, es lugar de reunión y comunidad. Lorenzo Meazza tiene claro que este 2026 dejarán de ser solo operativas porque «ya no nos pide perfección, sino conciencia. Serán espacios que enseñan sin juzgar». Y avisa a los amantes de las cocinas ultratecnológicas pero impersonales: «atención, porque en 2026 la inteligencia se vuelve humana y la tecnología está presente, pero no impone su voz».
Así, Meazza habla de una cocina regenerativa, «un espacio doméstico que nos ayuda a crear hábitos alimentarios más sanos y sostenibles, con zonas dedicadas a la preparación de alimentos naturales, soluciones inteligentes para conservar mejor los ingredientes, sistemas compactos de compostaje que hacen sencilla la reducción del desperdicio, electrodomésticos integrados que sugieren qué cocinar con lo que ya tenemos, que ayudan a planificar, a no tirar, a elegir mejor. Todo estará diseñado para ser funcional, intuitivo y accesible».






