{"id":80617,"date":"2024-07-21T06:26:37","date_gmt":"2024-07-21T06:26:37","guid":{"rendered":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/2024\/07\/21\/la-balada-de-los-muertos\/"},"modified":"2024-07-21T06:26:37","modified_gmt":"2024-07-21T06:26:37","slug":"la-balada-de-los-muertos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/2024\/07\/21\/la-balada-de-los-muertos\/","title":{"rendered":"La balada de los muertos"},"content":{"rendered":"<div class=\"media_block\"><\/div>\n<div><img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/la-balada-de-los-muertos-1.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>En 1966, cuando se produjo un nuevo golpe militar, esta vez encabezado por el general Juan Carlos Ongan\u00eda, en Argentina comenz\u00f3 un proceso de violencia civil creciente que tuvo su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la d\u00e9cada siguiente; miles de personas murieron mientras buscaban una v\u00eda para alcanzar un reino feliz que se alejaba como se aleja el horizonte cuando avanzamos hacia \u00e9l. Esa inasequible aspiraci\u00f3n fue caracter\u00edstica de un mundo revolucionado, inconformista, que crey\u00f3 en modelos de sociedad que se derrumbaron al cabo de unas d\u00e9cadas. Decir miles de \u0093personas\u0094 diluye la verdadera tragedia; porque fueron miles de j\u00f3venes, generaciones de veintea\u00f1eros, adolescentes algunos, p\u00faberes otros. Chicos y chicas que persiguieron tenazmente, alegres, tambi\u00e9n inocentemente irresponsables, un modelo, un ed\u00e9n, que iba camino al fracaso cuando se lanzaron a la pelea. La ca\u00edda de Guevara en Bolivia fue la \u00faltima advertencia que no supieron descifrar. &nbsp;Ese sendero ya hab\u00eda sido transitado durante todo el siglo XX por otros millones de seres que tambi\u00e9n pusieron sus vidas a disposici\u00f3n de la muerte. Y fue la muerte la que triunf\u00f3, una y otra vez.&nbsp;<\/p>\n<p>Sumergidos en esa fant\u00e1stica aventura en donde el dolor y el placer se convierten en una argamasa exuberante, no fue f\u00e1cil apartarse, porque la vida en la acci\u00f3n es verdaderamente excepcional. Como alertaba Albert Camus, se basa en la primitiva noci\u00f3n de la inmolaci\u00f3n personal en aras de una ideolog\u00eda absoluta, y tambi\u00e9n sobre la inhumana convicci\u00f3n de que es sobre el cad\u00e1ver del enemigo que se edifica la raz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p>Si contra las dictaduras militares pod\u00eda encontrarse la justificaci\u00f3n de empu\u00f1ar las armas, contra un gobierno elegido democr\u00e1ticamente por una mayor\u00eda decisiva, las balas fueron una provocaci\u00f3n a los trabajadores, a toda la sociedad que prefiri\u00f3 las urnas y confi\u00f3 en la paz.&nbsp;<\/p>\n<div class=\"subscription\" readability=\"6.683257918552\">\n<p>\nEsto no les gusta a los autoritarios\n<\/p>\n<div class=\"subscription__container\" readability=\"6.1467391304348\">\n<div class=\"subscription__text-wrapper\" readability=\"31.20652173913\">\n<p>\nEl ejercicio del periodismo profesional y cr\u00edtico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los due\u00f1os de la verdad.\n<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div><\/div>\n<p>Pero el Che Guevara hab\u00eda se\u00f1alado el derrotero y no era posible apartarse de \u00e9l: en cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ese, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un o\u00eddo receptivo y otra mano se tienda para empu\u00f1ar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria. Esa fue la plegaria que rezaron miles de j\u00f3venes: el canto luctuoso de las ametralladoras en donde morir fuese glorioso y apetecible.&nbsp;<\/p>\n<p>Matar o morir nunca puede ser apetecible. Quienes lo entendieron r\u00e1pidamente fueron los trabajadores. Dieron un paso al costado y abandonaron a quienes en los primeros tiempos hab\u00edan admirado. Pero que los obreros perdieran su entusiasmo en hacer la Revoluci\u00f3n no fue significativo: el despertar libertario de los hombres \u0097era una certeza\u0097 no depende de s\u00ed mismos. Para cumplir ese prop\u00f3sito estaba una generaci\u00f3n politizada: con osad\u00eda y tenacidad era posible construir la herramienta de vanguardia que la historia les hab\u00eda asignado.<\/p>\n<p>Transitar de la simpat\u00eda inicial de la sociedad al rechazo popular, de los cantos heroicos a la triste certidumbre de la derrota, llev\u00f3 apenas ocho a\u00f1os. Lapso insustancial en la historia de cualquier sociedad que dej\u00f3, parad\u00f3jicamente, una cicatriz que atraviesa a varias generaciones.&nbsp;<\/p>\n<p>La prolongada agon\u00eda de las organizaciones armadas produjo innumerable cantidad de muertes que podr\u00edan haberse evitado. Con apelaciones al combate y con la glorificaci\u00f3n de los muertos, se intent\u00f3 revertir un proceso que era a todas luces poderoso en su avance y criminal en sus m\u00e9todos.<\/p>\n<p>Fueron algunos a\u00f1os de alegr\u00edas, miedos, dolores intensos, heridas que no terminan de sanar. A\u00f1os de acciones, muchas de ellas descabelladas, que dejaron inmersos a cada uno de los sobrevivientes en un cementerio de amigos y seres queridos. La febril actividad transgresora no dio tiempo para la reflexi\u00f3n y por lo tanto todo sentimiento de angustia fue fugaz y se agot\u00f3 velozmente. La angustia era, para los m\u00e1s tenaces, un sentimiento peque\u00f1oburgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Los muertos fueron, entonces, una legi\u00f3n. Adorables, entusiastas, nobles, y tambi\u00e9n muchos de ellos aborrecibles; porque los hubo y la muerte no los redime. Los sobrevivientes han quedado detenidos sobre miles de tumbas, en un p\u00e1ramo tapizado por los cuerpos de quienes no tuvieron la fortuna de esquivar la muerte. Los que murieron est\u00e1n sumergidos en una interminable noche de lamentos. Y sin voz.<\/p>\n<p>Solo algunos dejaron voces tangibles. Los que legaron cartas, textos impresos, cr\u00f3nicas, art\u00edculos, novelas o cuentos. Tambi\u00e9n pinturas, \u00f3leos depositados sobre la tela que nos permiten conocer el interior del artista, su vida y sus obsesiones reflejadas en un color o apenas en el trazo del pincel mojado en la paleta.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en pentagramas o celuloide, porque la m\u00fasica y el cine siguen transmitiendo los sentimientos del autor a las siguientes generaciones que seguir\u00e1n oyendo y mirando para siempre los acordes y las escenas que crearon. Esa herencia nos proporciona la voz de los muertos que perdurar\u00e1 al infinito.&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hacer con los que no dejaron testimonio? \u00bfCon los an\u00f3nimos, los ignorados, aquellos que son apenas un nombre y un apellido junto a una fotograf\u00eda sumergida en miles de fotograf\u00edas con nombres y apellidos? &nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfEs leg\u00edtimo adue\u00f1arse de la voz de quienes se evanescieron en el silencio de una estepa sin palabras, de los que no dejaron nada palpable que pueda guiarnos sobre sus imaginarias reflexiones del presente? \u00bfEs posible darle la palabra a alguien que ya no existe, capturar su voz ausente sin violar una frontera moral, \u00e9tica, peligrosamente imprudente? &nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfY con qu\u00e9 derecho hacerlo?<\/p>\n<p>Creo que la respuesta es acudir a la ficci\u00f3n. Es ella la que nos proporciona la herramienta, el derecho soberano que otorga a quien escribe la libertad de crear personajes seg\u00fan su propia voluntad. La literatura es el derecho del escritor a poner el verbo en boca de criaturas imaginarias. En ocasiones relativamente imaginarias. A rehacer la historia con la arbitrariedad, el capricho, que le confiere su fantas\u00eda y sus propias conjeturas.<\/p>\n<p>Este no es un libro para los cultores de la memoria ejemplar. Es un texto en el que la vida, la muerte y la historia de un pu\u00f1ado de hombres y mujeres se confunde con la subjetividad del relator que se atribuye el derecho de rescatarlos de tumbas ocultas y darles la palabra. Que puede ser desafiante, desesperada, a veces c\u00ednica. Porque eran seres con todas las virtudes y todas las sombras que hacen de los humanos lo que los humanos somos.<\/p>\n<p>*Periodista y escritor. Fragmentos de su libro La balada de los muertos, de reciente aparici\u00f3n.<br \/>&nbsp;<\/p>\n<p>Las voces<\/p>\n<p>Emilce Coria &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Todav\u00eda siento el empalagoso sabor de la sangre en mi boca; ni siquiera el salobre mar ha logrado borrarlo en mi recuerdo. En donde estoy, el oc\u00e9ano es transparente y de color verdoso. \u00c1mbar, quiz\u00e1s. La sal es en\u00e9rgica, amarga, y aunque ha penetrado durante tantos a\u00f1os en este cuerpo inerte, desiste ante el dulzor del plasma ya licuado en las profundidades. No estoy sola, somos una legi\u00f3n los que yacemos aqu\u00ed abajo; otros esqueletos me acompa\u00f1an en el fondo blando junto a algas y peces curiosos que pasan y nos miran, intrigados, como preguntando \u00bfqu\u00e9 hacen aqu\u00ed?&nbsp;<\/p>\n<p>Hugo y Ariel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no nos advirtieron cuando fuimos reclutados en el claustro? \u00bfPor qu\u00e9 no nos dejaron regresar a nuestras casas? La \u00e9tica y moral revolucionaria llenan sus bocas mientras nosotros, desde aqu\u00ed, vemos crecer la selva sobre nuestros cuerpos sepultados hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os; los \u00e1rboles ocultan el sol durante el d\u00eda y transforman este sitio en un pa\u00f1o h\u00famedo y pegajoso. Fuimos fusilados por nuestros compa\u00f1eros porque no \u00e9ramos aptos para la lucha. \u00bfEra necesario? Nuestras tumbas est\u00e1n una junto a otra y jam\u00e1s ser\u00e1n halladas. Porque a nosotros nadie nos busca. Ten\u00edamos 21 a\u00f1os cuando nos convocaron, cuando nos mataron, cuando dispararon las balas que detuvieron nuestros corazones entusiastas, tan fr\u00e1gilmente cr\u00e9dulos. &nbsp;<\/p>\n<p>Iv\u00e1n Pitol &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El final estaba anunciado. No eran tiempos para desatar una guerra como la que desataron. Quisieron imitar al Che Guevara y despreciaron nuestras vidas. \u00a1Irresponsables! provocaron una masacre. Aventureros, poblaron los cementerios con cad\u00e1veres de j\u00f3venes cr\u00e9dulos. Yo era un obrero y fui v\u00edctima de ustedes. Miren las consecuencias: mis compa\u00f1eros est\u00e1n inermes ante los patrones. Son los culpables de mi muerte y del des\u00e1nimo que como una pandemia se derram\u00f3 sobre los trabajadores.&nbsp;<\/p>\n<p>*Fragmentos de La balada de los muertos.<\/p>\n<div class=\"article__tags\">\n<p>En esta Nota<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1966, cuando se produjo un nuevo golpe militar, esta vez encabezado por el general Juan Carlos Ongan\u00eda, en Argentina comenz\u00f3 un proceso de violencia civil creciente que tuvo su m\u00e1xima expresi\u00f3n en la d\u00e9cada siguiente; miles de personas murieron mientras buscaban una v\u00eda para alcanzar un reino feliz que se alejaba como se aleja [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":80618,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80617"}],"collection":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80617"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80617\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/80618"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}