{"id":25652,"date":"2021-07-24T03:04:00","date_gmt":"2021-07-24T03:04:00","guid":{"rendered":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/2021\/07\/24\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde\/"},"modified":"2021-07-24T03:04:00","modified_gmt":"2021-07-24T03:04:00","slug":"saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/2021\/07\/24\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde\/","title":{"rendered":"Sa\u00fal y N\u00e9lida, la versi\u00f3n criolla de Bonnie y Clyde"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde.jpg\"><\/p>\n<div class=\"image\" id=\"image\" readability=\"8\"> <img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde-2.jpg\" alt=\"Sa\u00fal y N\u00e9lida, en tiempos de amor en Mar del Plata.\" title=\"Sa\u00fal y N\u00e9lida, en tiempos de amor en Mar del Plata.\"><\/p>\n<p>Sa\u00fal y N\u00e9lida, en tiempos de amor en Mar del Plata.<\/p>\n<\/div>\n<p>En esa \u00e9poca las noticias policiales estaban confinadas en las \u00faltimas p\u00e1ginas de la prensa. Pero el 17 de septiembre de 1970 hubo una excepci\u00f3n. Tanto es as\u00ed que el diario Clar\u00edn exhibi\u00f3 el siguiente t\u00edtulo en la portada: <strong>\u201cNueve a\u00f1os despu\u00e9s del robo de los lingotes de oro en Ezeiza, la polic\u00eda abati\u00f3 ayer a dos de sus ejecutores\u201d. <\/strong>Conclu\u00eda as\u00ed una epopeya delictiva atravesada por el amor, la locura y la muerte, cuyo final fue signado por un hecho fortuito. He aqu\u00ed la versi\u00f3n argentina de Bonnie y Clyde.<\/p>\n<p>D\u00edas antes, durante el atardecer de un domingo soleado, un polic\u00eda hab\u00eda reconocido en el paddock del hip\u00f3dromo de San Isidro a Jos\u00e9 Nicol\u00e1s Carrizo (a) \u201cColocho\u201d. <strong>Era un hamp\u00f3n que acababa de salir de la c\u00e1rcel de Caseros.<\/strong> Su figura \u2013ataviada con un traje a medida\u2013 exudaba una prosperidad que no hac\u00eda juego con su condici\u00f3n de ex presidiario. Y tras dilapidar una peque\u00f1a fortuna en caballos a los que hab\u00eda que cronometrar con almanaque, se retir\u00f3 de all\u00ed en un flamante Torino.<\/p>\n<p>El polic\u00eda lo sigui\u00f3. <strong>El seguimiento \u2013al cual se sumaron otros diez polic\u00edas\u2013 se prolong\u00f3 por varias jornadas. <\/strong>As\u00ed fueron detectadas sus frecuentes visitas a un chal\u00e9 en la calle Necochea al 2500, de San Isidro. All\u00ed viv\u00eda una pareja. \u00c9l ten\u00eda aspecto de empresario; ella pasaba por una agraciada ama de casa. En el barrio se los conoc\u00eda como Marcelo y Graciela. Seg\u00fan los vecinos, hab\u00edan alquilado aquella vivienda hac\u00eda cinco meses. M\u00e1s no se sab\u00eda de ellos. <strong>Hasta que unas fotos de prontuario revelaron el enigma.<\/strong><\/p>\n<p>Entonces, al subcomisario de La Bonaerense, Hugo Aon le brillaron los ojos: <strong>la captura de Sa\u00fal Lipsitz y N\u00e9lida Edith Herrera Thompson<\/strong> \u2013requeridos por varios juzgados penales por un sinf\u00edn de atracos\u2013 podr\u00eda significar un gran salto en su carrera.<\/p>\n<p>De modo que en la madrugada de ese mi\u00e9rcoles, <strong>siete patrulleros con 28 efectivos de la comisar\u00eda de Villa Martelli<\/strong> irrumpieron en los alrededores de la residencia, apoyados por 30 uniformados de diversas seccionales. Todos ellos no tardaron en agazaparse detr\u00e1s de los \u00e1rboles.&nbsp;Aon superviso la posici\u00f3n de su tropa con el fervor de un mariscal. Sin ninguna duda, <strong>apostaba al factor sorpresa.<\/strong><\/p>\n<p>Lo cierto es que su t\u00e1ctica se vino abajo por una r\u00e1faga disparada desde una ventana. Ello provoc\u00f3 el desbande de los polic\u00edas.<br \/>Por un instante, el silencio fue absoluto. Luego se escucharon gemidos de dolor entremezclados con voces de mando.<\/p>\n<p><em>\u2013 \u00a1Un m\u00e9dico, carajo, un m\u00e9dico! <\/em>\u2013aullaba un cabo, mientras sosten\u00eda a otro suboficial con un balazo en la nalga.&nbsp;A metros de all\u00ed, <strong>un agente yac\u00eda con el pecho ensangrentado.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Aon bramaba \u00f3rdenes que nadie obedec\u00eda. Otra r\u00e1faga parti\u00f3 desde esa misma ventana. Los destellos de la p\u00f3lvora le permitieron entrever una silueta femenina abrazada a una ametralladora. Despu\u00e9s apart\u00f3 la mirada al sentir un ardor en las retinas: el viento devolv\u00eda los gases lacrim\u00f3genos.<\/p>\n<p><strong>La se\u00f1ora Thompson segu\u00eda gatillando.<\/strong><\/p>\n<p>Se ha formado una pareja<\/p>\n<p><\/p>\n<div class=\"image\" id=\"image\" readability=\"8\"> <img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde-3.jpg\" alt=\"Cual personaje de una novela de Raymond Chandler, N\u00e9lida era toda una seductora fatal.\" title=\"Cual personaje de una novela de Raymond Chandler, N\u00e9lida era toda una seductora fatal.\"><\/p>\n<p>Cual personaje de una novela de Raymond Chandler, N\u00e9lida era toda una seductora fatal.<\/p>\n<\/div>\n<p>Fue durante la ma\u00f1ana del 19 de abril de 1959 cuando \u00e9l atendi\u00f3 una llamada de su esposa para, simplemente decir:<\/p>\n<p><em>\u2013Estoy por ir a una reuni\u00f3n. Despu\u00e9s te llamo.<\/em><\/p>\n<p>Sa\u00fal Lipsitz colg\u00f3 el auricular; entonces se acomod\u00f3 en la cama, junto a una morocha de buen ver. Y le pas\u00f3 un dedo por la espalda desnuda.<\/p>\n<p><strong>La escena transcurr\u00eda en el hotel Hermitage, de Mar del Plata. <\/strong>Se hab\u00edan conocido la noche anterior por obra \u2013dir\u00edase\u2013 del azar. O sea: \u00e9l jugaba fuerte en una mesa de ruleta y ella no le sacaba los ojos de encima. Los acontecimientos no tardaron en precipitarse.<\/p>\n<p>Ahora Sa\u00fal le susurraba palabras de amor. N\u00e9lida entorn\u00f3 los p\u00e1rpados y, con voz muy suave, dijo:&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u2013Soy hija natural. No he conocido a mis padres.<\/em><\/p>\n<p>La frase descoloc\u00f3 a su acompa\u00f1ante, antes de intuir que <strong>ella era una de aquellas mujeres proclives a desnudar su alma<\/strong> luego de la actividad sexual. Y sin reparos, le permiti\u00f3 saciar tal impulso.<\/p>\n<p>As\u00ed fue como esa muchacha, nacida el 27 de julio de 1933, se embarc\u00f3 en un mon\u00f3logo autobiogr\u00e1fico.&nbsp;En resumen, dir\u00eda que su progenitor no la reconoci\u00f3. Sin embargo, ella adopt\u00f3 su apellido: <strong>Thompson, como la marca de las ametralladoras.<\/strong> Toda una premonici\u00f3n de la cual, por cierto, a\u00fan no era consciente.<\/p>\n<p>Criada por una t\u00eda que la llev\u00f3 a R\u00edo de Janeiro, all\u00ed <strong>supo recibir una educaci\u00f3n esmerada que inclu\u00eda el aprendizaje de idiomas. N\u00e9lida hablaba ingl\u00e9s, franc\u00e9s y portugu\u00e9s<\/strong>, lo que facilit\u00f3 su empleo en una l\u00ednea a\u00e9rea como azafata.<\/p>\n<p>As\u00ed conoci\u00f3 a su primer marido, el piloto norteamericano, James Hansen. Su matrimonio no fue duradero: c<strong>uatro d\u00edas despu\u00e9s de la boda, el marido muri\u00f3 en un avi\u00f3n que se estrell\u00f3 en el Mato Grosso.<\/strong><\/p>\n<p>Luego del luto, volvi\u00f3 a contraer enlace. Su nuevo esposo se llamaba Walter Montagna, ten\u00eda 55 a\u00f1os y tierras en el sur de Brasil. La convivencia fue para ella \u2013seg\u00fan sus dichos\u2013 <strong>un verdadero infierno, ya que ese hombre era un drogadicto compulsivo <\/strong>que, bajo los efectos de la coca\u00edna, se convert\u00eda en una especie de Mister Hyde. De modo que N\u00e9lida termin\u00f3 por huir del domicilio conyugal, antes de regresar a la Argentina.<\/p>\n<p>Lipsitz asimil\u00f3 aquel relato con un rictus comprensivo. Y fue cauto en el relato de su propia vida. Al respecto, <strong>ese sujeto de 31 a\u00f1os solo mencion\u00f3 que ten\u00eda una tienda de ropa en la avenida Corrientes al 3900.<\/strong> Tambi\u00e9n hizo alguna alusi\u00f3n a su desgraciado presente matrimonial. Pero fue cuidadoso al omitir&nbsp; toda referencia a su condici\u00f3n de lud\u00f3pata y a las deudas de juego que arrastraba.<\/p>\n<p>N\u00e9lida y Sa\u00fal prosiguieron su relaci\u00f3n sentimental, aunque la esposa de \u00e9l los acosaba de modo permanente con amenazas y esc\u00e1ndalos. Ello hizo que no se vieran por un tiempo. En aquel lapso, <strong>\u00e9l acrecent\u00f3 sus deudas de juego, y ella viaj\u00f3 a Brasil para tramitar el divorcio.<\/strong><\/p>\n<p>Al regresar a Buenos Aires, entabl\u00f3 un amor\u00edo con el agente aduanero que le hab\u00eda revisado las valijas. Su nombre: Jos\u00e9 Mar\u00eda Quevedo.&nbsp;A la vez, continu\u00f3 vi\u00e9ndose a hurtadillas con Sa\u00fal. Y en ese juego a dos bandas lograr\u00eda una memorable carambola.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que Jos\u00e9 Mar\u00eda sol\u00eda contarle detalles muy precisos de su trabajo en Ezeiza; entre ellos, <strong>los valores \u2013oro y divisas\u2013 que circulaban por el dep\u00f3sito del aeropuerto<\/strong>, donde \u00e9l cumpl\u00eda sus tareas. Esa informaci\u00f3n llegaba puntualmente&nbsp; a los o\u00eddos de Sa\u00fal.<\/p>\n<p>As\u00ed fue el comienzo de la etapa m\u00e1s intensa de sus vidas.<\/p>\n<p>El robo del siglo<\/p>\n<p><\/p>\n<div class=\"image\" id=\"image\" readability=\"9\"> <img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde-4.jpg\" alt=\"Sa\u00fal, en cambio, era m\u00e1s reservado sobre su vida personal.\" title=\"Sa\u00fal, en cambio, era m\u00e1s reservado sobre su vida personal.\"><\/p>\n<p>Sa\u00fal, en cambio, era m\u00e1s reservado sobre su vida personal.<\/p>\n<\/div>\n<p>Era la madrugada el 15 de enero de 1951 cuando cuatro pistoleros disfrazados con mamelucos de una compa\u00f1\u00eda a\u00e9rea desvalijaron aquel dep\u00f3sito. <strong>El bot\u00edn: 400 kilos de oro en lingotes. <\/strong>Se replegaron por la avenida General Paz en una camioneta con falsas inscripciones de una empresa de cargas. Fue uno de los atracos m\u00e1s espectaculares de la historia policial argentina.<\/p>\n<p><strong>Sa\u00fal y N\u00e9lida no hab\u00edan dejado ning\u00fan detalle librado al azar: l<\/strong>os datos de Quevedo fueron corroborados por Gabriel Kreda. Era primo de Sa\u00fal y tuvo a su cargo la inteligencia del asunto. El golpe propiamente dicho fue realizado por el propio Lipsitz y tres hampones profesionales: Ram\u00f3n Toscano, Luciano Spataro y Francisco Muraciole.<\/p>\n<p><strong>El legendario comisario de Robos y Hurtos, Evaristo Meneses, se hizo cargo de la pesquisa. <\/strong>Y no tard\u00f3 en detectar a un sujeto que intentaba vender l\u00e1minas de oro en una joyer\u00eda de la calle Libertad. Al mismo tiempo repar\u00f3 en un comerciante ajeno a la orfebrer\u00eda que hab\u00eda que compr\u00f3 \u2013a cambio de un precio exorbitante\u2013&nbsp; una m\u00e1quina laminadora. Uno era el primo Kreda; el otro, Lipsitz.&nbsp;<strong>Ambos fueron detenidos el 14 de marzo. Y N\u00e9lida, unos d\u00edas despu\u00e9s.<\/strong><\/p>\n<p>Al ser interrogada por Meneses, inici\u00f3 su declaraci\u00f3n as\u00ed:<\/p>\n<p><em>\u2013Soy hija natural. No he conocido a mis padres.<\/em><\/p>\n<p><strong>Lipsitz y Thompson recuperaron la libertad por una fianza tres a\u00f1os m\u00e1s tarde. <\/strong>Y de inmediato pasaron a la clandestinidad para dar rienda suelta a una escalada delictiva que incluy\u00f3 una nada modesta cantidad de asaltos a bancos y empresas de Buenos Aires, C\u00f3rdoba, La Pampa y Rosario. Por entonces, ya se les hab\u00eda sumado el pistolero \u201cColocho\u201d Carrizo.<\/p>\n<div class=\"image\" id=\"image\" readability=\"7\"> <img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/saul-y-nelida-la-version-criolla-de-bonnie-y-clyde-5.jpg\" alt=\"La tapa de Clar\u00edn refleja el fin de la pareja delictiva m\u00e1s buscada.\" title=\"La tapa de Clar\u00edn refleja el fin de la pareja delictiva m\u00e1s buscada.\"><\/p>\n<p>La tapa de Clar\u00edn refleja el fin de la pareja delictiva m\u00e1s buscada.<\/p>\n<\/div>\n<p>Ya a fines de esa d\u00e9cada, N\u00e9lida anot\u00f3 su primera muesca en la culata de su pistola al matar a un polic\u00eda en la localidad santafecina de Las Colonias. <strong>Su segunda v\u00edctima mortal fue otro polic\u00eda<\/strong>, esta vez en Rosario. A ra\u00edz de ello, el tr\u00edo era intensamente buscado.<\/p>\n<p><strong>El primero en caer tras las rejas fue Colocho.<\/strong> Pero, beneficiado por una \u201cfalta de m\u00e9rito\u201d, su procesamiento qued\u00f3 sin efecto. Y recuper\u00f3 la libertad.&nbsp;En tanto, N\u00e9lida y Sa\u00fal ya resid\u00edan en el chal\u00e9 de la calle Necochea.<\/p>\n<p>En este punto es necesario regresar al anochecer del 16 de septiembre de 1970, cuando ella gatillaba su ametralladora.&nbsp;Otras dos manos armadas la cubr\u00edan, hasta quedar sin balas. El silencio entonces fue definitivo. Y la incursi\u00f3n policial, un juego de ni\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Sa\u00fal Lipsitz yac\u00eda en un rinc\u00f3n del patio, con los brazos abiertos en cruz y la mirada inm\u00f3vil.<\/strong><\/p>\n<p>Nicol\u00e1s Carrizo agonizaba a un metro, con la mano derecha estirada a cent\u00edmetros de su pistola. Un polic\u00eda de civil se acerc\u00f3 y, sin mover el brazo que llevaba pegado al cuerpo, le dispar\u00f3 tres veces en la cabeza.<\/p>\n<p><strong>El cuerpo de N\u00e9lida Herrera Thompson estaba en el ba\u00f1o. Ella misma se hab\u00eda volado la tapa de los sesos.<\/strong><br \/>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sa\u00fal y N\u00e9lida, en tiempos de amor en Mar del Plata. En esa \u00e9poca las noticias policiales estaban confinadas en las \u00faltimas p\u00e1ginas de la prensa. Pero el 17 de septiembre de 1970 hubo una excepci\u00f3n. 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