{"id":135727,"date":"2026-04-26T05:46:40","date_gmt":"2026-04-26T05:46:40","guid":{"rendered":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/2026\/04\/26\/el-club-de-los-lectores-ilusos\/"},"modified":"2026-04-26T05:46:40","modified_gmt":"2026-04-26T05:46:40","slug":"el-club-de-los-lectores-ilusos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/2026\/04\/26\/el-club-de-los-lectores-ilusos\/","title":{"rendered":"El club de los lectores ilusos"},"content":{"rendered":"<div class=\"media_block\"><\/div>\n<div><img src=\"http:\/\/hoycordobaweb.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/el-club-de-los-lectores-ilusos.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>Se acepta con demasiada tranquilidad una peque\u00f1a escena equ\u00edvoca en los clubes de lectura basados en traducciones. Un grupo de personas se re\u00fane a \u201cleer\u201d a un autor ruso, alem\u00e1n o norteamericano, pero en realidad leen a un traductor. O, m\u00e1s exactamente, leen el resultado de una negociaci\u00f3n: entre una lengua y otra, entre una sintaxis y otra, entre un sistema de alusiones y otro. Sin embargo, alrededor de esa pr\u00e1ctica se levanta una ficci\u00f3n piadosa: la de suponer que el autor sigue ah\u00ed, intacto, esperando al lector del otro lado del puente. Es una ficci\u00f3n \u00fatil, porque si se la desarma del todo tambi\u00e9n se desarma buena parte de la industria de la lectura universal.<\/p>\n<p>La ilusi\u00f3n consiste en creer que la traducci\u00f3n transporta un contenido, como si el texto fuese una valija. Se abre, se revisa, se vuelve a cerrar y aparece del otro lado con la ropa doblada de otro modo, pero sin que falte nada. El problema es que la literatura no es una valija. En literatura el modo de decir no acompa\u00f1a a lo dicho: es lo dicho. Cuando una palabra ambigua se resuelve en una sola direcci\u00f3n, cuando una torpeza deliberada se corrige por elegancia profesional, o cuando en el peor de los casos se resuelve mal, no se est\u00e1 simplemente cambiando el envase: se est\u00e1 interviniendo en el objeto. Casi siempre de manera irreversible.<\/p>\n<p>Por eso resultan algo inquietantes esos clubes en los que se habla con gran familiaridad del \u201cestilo\u201d de un autor al que, en rigor, nadie en la sala puede leer en su lengua original. Se dice: \u201cLa sequedad de tal novelista\u201d, \u201cla m\u00fasica de tal poeta\u201d, \u201cla precisi\u00f3n de tal cuentista\u201d. Pero quiz\u00e1s esa sequedad sea del traductor, esa m\u00fasica sea de la tradici\u00f3n po\u00e9tica en la lengua de llegada, esa precisi\u00f3n sea el resultado de una limpieza editorial que el original nunca pidi\u00f3. Y sin embargo el taller procede como si se tratara de una presencia estable, casi notarial, del autor en cuesti\u00f3n. Se discute un adjetivo como si viniera con firma certificada.<\/p>\n<div class=\"subscription\" readability=\"6.683257918552\">\n<p> Esto no les gusta a los autoritarios <\/p>\n<div class=\"subscription__container\" readability=\"6.1467391304348\">\n<div class=\"subscription__text-wrapper\" readability=\"31.20652173913\">\n<p> El ejercicio del periodismo profesional y cr\u00edtico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los due\u00f1os de la verdad. <\/p>\n<\/p><\/div><\/div><\/div>\n<p>No se trata de impugnar la traducci\u00f3n. Sin ella vivir\u00edamos confinados en una pobreza bastante provinciana, obligados a convertir la ignorancia de lenguas en una doctrina est\u00e9tica. Se trata de devolverle al acto de leer libros traducidos su incomodidad, su precariedad, su car\u00e1cter de experiencia mediada. Leer una traducci\u00f3n no es leer menos: es leer otra cosa. Pero esa otra cosa deber\u00eda formar parte de la conversaci\u00f3n y no quedar escondida debajo de la mesa como una verg\u00fcenza t\u00e9cnica. Un taller m\u00e1s honesto no dir\u00eda \u201cestamos leyendo a Thomas Bernhard\u201d, sino \u201cestamos leyendo la versi\u00f3n espa\u00f1ola de una novela de Thomas Bernhard y tambi\u00e9n, inevitablemente, a Miguel S\u00e1enz, que la escribi\u00f3 en espa\u00f1ol, y que incluso construy\u00f3 en nuestro idioma eso que llamamos el estilo Thomas Benhard\u201d. Esa m\u00ednima correcci\u00f3n verbal ya introducir\u00eda una desconfianza saludable.<\/p>\n<p>Porque adem\u00e1s hay en todo esto una vanidad del lector, la de creer que accede sin resto a cualquier literatura, que ninguna extranjer\u00eda resiste, que todo puede incorporarse a la comodidad de su lengua, que todo es traducible. La traducci\u00f3n, cuando funciona demasiado bien, halaga esa vanidad. Le dice al lector: \u201cNo te preocupes, en el fondo, el mundo entero habla igual que nosotros\u201d. Y tal vez una buena traducci\u00f3n deba hacer exactamente lo contrario: conservar una resistencia, una aspereza, un eco de ajenidad. Recordar que ah\u00ed hubo otra m\u00fasica, otro orden de cortes\u00eda o de violencia, otra historia sedimentada en las palabras. Recordar que quien se toma en serio la literatura debe hablar otras lenguas. O al menos leer en otras lenguas.<\/p>\n<p>Tal vez lo inquietante de ciertos clubes de lectura no sea que trabajen con traducciones, sino que olviden por completo que lo hacen. Confunden acceso con posesi\u00f3n, aproximaci\u00f3n con intimidad. Y sobre todo confunden lectura con transparencia. Como si entre el autor y ellos no hubiera nadie. <\/p>\n<p>Pero hay alguien. Siempre hay alguien. Y a veces ese alguien, silencioso, aplicado, condenado a la nota al pie o a la mera menci\u00f3n tipogr\u00e1fica, es el verdadero escritor que el club est\u00e1 leyendo sin saberlo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acepta con demasiada tranquilidad una peque\u00f1a escena equ\u00edvoca en los clubes de lectura basados en traducciones. Un grupo de personas se re\u00fane a \u201cleer\u201d a un autor ruso, alem\u00e1n o norteamericano, pero en realidad leen a un traductor. O, m\u00e1s exactamente, leen el resultado de una negociaci\u00f3n: entre una lengua y otra, entre una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":135728,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/135727"}],"collection":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=135727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/135727\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/135728"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=135727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=135727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/hoycordobaweb.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=135727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}