
La reunión de anoche entre Claudio Tapia, presidente de la AFA, y Alejandro Domínguez, máximo autoridad de la Conmebol, tenía como fin empezar a marcar el terreno ante una noticia que generó un cimbronazo en la mañana de ayer , cuando varios portales europeos comenzaron a informar que la UEFA tenía pensado que la Finalíssima se jugará en el Santiago Bernabéu. Antes de hacer cualquier tipo de juicio, hay que delimitar las cuestionar reglamentarias.
Tapia se plantó, España juega con la UEFA y Conmebol también hace fuerza: ¿dónde se va a jugar la Finalissima?
La Finalissima es un certamen organizado unilateralmente por la UEFA y Conmebol, es decir, la FIFA no tiene ningún tipo de intervención. Ahora bien, el reglamento determina que las sedes serán definidas por una de las dos entidades cada dos ediciones. Es por ello que tanto en 2022 como en 2026, la decisión de la sede está en manos de la UEFA, mientras que en 2028 y 2032, será la casa madre del fútbol sudamericano quien defina la sede.
Ahora bien, dichos estamentos no quitan que haya cierto grado de participación de las selecciones que se disputan el título y ello empezó a quedar bien en claro con la cruda actualidad. Ante la continuación de la guerra en Medio Oriente, jugar la Finalíssima en Qatar como ya estaba firmado (y con el estadio sold out) es prácticamente una odisea. Y no solo por el riesgo que supone alojarse allí, sino la incomodidad en términos de transporte. A día de hoy, gran parte de los aeropuertos de la zona se encuentran sin operaciones.
Ante ello, se filtró que ayer por la mañana , la UEFA había comenzado a barajar con fuerza la posibilidad de disputar el encuentro en el Santiago Bernabéu, algo que no cayó para nada bien en la AFA . Nadie podrá negar que la posibilidad de que la final se dispute en España, no está motivada por la Federación Española de Fútbol. Hasta hace algunos días, las sedes más firmes eran Lisboa y Roma, por lo que Madrid no aparecía en los borradores. O al menos en los de Conmebol.
Luego de que corrieran las informaciones, el presidente Tapia, al salir de los Tribunales de Comodoro Py, dijo que “nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental”. Horas después, Alejandro Domínguez viajó de urgencia a Buenos Aires para reunirse con Chiqui. Ojo, todo ello sin demasiado secreto, ya que no solo comunicó su partida hacia Buenos Aires pasadas las 18 horas, sino que publicó una imagen aérea del Monumental, algo que fue más que una foto por la ventanilla del avión. Cerca de las 21, Tapia y Domínguez se reunieron para discutir que postura tomarán.
«Está noche se llevó a cabo el encuentro protocolar entre el Presidente y el Presidente de la CONMEBOL Alejandro Domínguez, para tratar temas vinculados a la Finalissima», escribieron desde las cuenta de AFA.
Pocos amistosos y mucho por probar
Ahora bien, la incertidumbre no solo es en cuanto a la sede, sino en cuanto a la actividad tanto de Argentina como de España. Es que como la Finalíssima se jugará en el parate FIFA, ambas selecciones tenían pactados amistosos que se iban a jugar en Qatar, algo que no podrá ocurrir por la guerra. Por lo que, a día de hoy, tan solo jugarían un encuentro, algo por lo que Scaloni podría quedarse sin la posibilidad de probar en una de las últimas instancias previas al Mundial. En principio, la idea del CT era poner lo mejor ante España y abrir el espectro a jugadores que no están confirmados en la lista y podrían meterse. Allí podrían estar Joaquín Panichelli, Valentín Barco, Máximo Perrone, José López entre otros futbolistas. Un detalle a tener en cuenta, es que Argentina tampoco pudo jugar dos amistosos en la gira de noviembre, ya que jugó un partido con Angola y luego se desarmó la delegación.
Por ahora, la Finalíssima no tiene sede y tanto UEFA como Conmebol deberán debatir una decisión en la que nadie quiere ceder a dos semanas de la fecha pactada. Dentro del predio Lionel Andrés Messi creen que la decisión no debería pasar de mañana o pasado. ¿Se jugará?





