La provincia de Salamanca está repleta de pueblos con un encanto especial. La arquitectura tradicional serrana y la naturaleza que ejerce como perfecto telón de fondo son la base ideal para hacer de estos pueblos un deleite para el visitante. Sin embargo, son las particularidades de las que presume cada uno lo que hacen de cada pueblo una auténtica joya y un destino digno de tener en cuenta a la hora de planear próximas escapadas.
Uno de esos pueblos especiales salmantinos es Mogarraz, un rincón que gracias a su ubicación privilegiada entre los bosques de la Sierra de Francia, ha sabido mantener intacta su esencia a lo largo de los siglos. Sus calles empedradas e inclinadas responden a un trazado irregular propio de la arquitectura tradicional serrana, como también confirman sus casas de piedra con mampostería y balconadas de madera.
Pero Mogarraz no solo conquista por la vista: para disfrutar al completo de la experiencia es necesario tener los oídos bien abiertos y dejarse deleitar por el rumor del agua que hace de banda sonora de sus calles. Y es que este pueblo cuenta con más de una decena de fuentes y caños que van marcando el ritmo de la vida y que intensifican la sensación de calma y tranquilidad que este enclave integrado en el Parque Natural de las Batuecas-Sierra de Francia desprende.
Pero para entender verdaderamente cuál es el principal atractivo de Mogarraz es necesario volver la vista a sus casas. Concretamente, a las fachadas de las mismas, que incluyen un elemento disonante en su estructura tradicional. Y es que desde elo año 2012 éstas están decoradas con retratos de vecinos del pueblo, un homenaje en forma de 809 imágenes que mantienen viva la memoria de los que un día pasaron por allí.
Fachadas de las casas de Mogarraz, Salamanca
Turismo Castilla y León
Pero la historia de estos retratos se remonta a varias décadas antes de que acabasen colgados en las paredes. Nos remontamos al año 1967, cuando un fotógrafo de Mogarraz se puso al servicio de todos aquellos vecinos que necesitaban una instantánea para renovar su DNI. Durante mucho tiempo estas imágenes cayeron en el olvido hasta que llegaron a manos de Florencio Maillo, profesor de Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, que decidió pintar estos retratos en las planchas de latón que hoy son una parte esencial del patrimonio material del pueblo.
Aunque este sea uno de los principales atractivos del pueblo, no es lo único por lo que merece la pena acercarse a conocer Mogarraz. Lo cierto es que este pueblo cuenta con la distinción de Conjunto Histórico desde 1998 gracias a haber sabido cuidar y conservar a la perfección el carácter tradicional con cierta herencia medieval que se remonta al siglo XII.
Uno de los edificios más antiguos de Mogarraz es la ermita del Humilladero, construida en el siglo XIII justo a la entrada del pueblo y que tiene a sus espaldas una de las fuentes más especiales del pueblo, la fuente del Humilladero, que recoge el agua de la pila bautismal. Otra de las construcciones religiosas más famosas es la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, ubicada en la Plaza Mayor del pueblo, que destaca por su campanario con funciones defensivas, una bóveda barroca con lunetos espectacular y su fachada decorada con los mismos retratos que se encuentran por todo el pueblo.
Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, Mogarraz, Salamanca
Turismo Castilla y León
La tradición de Mogarraz que es su patrimonio inmaterial más preciado
Pero la riqueza de Mogarraz no radica solo en su arquitectura: sus tradiciones tienen muchísimo que aportar a la valía y el encanto de este precioso pueblo de Salamanca. Entre ellas, la que más destaca es la del bordado serrano, un oficio artesanal típico de la Sierra de Francia que cuenta con la distinción de Bien de Interés Cultural. En este tipo de bordado abundan los motivos naturales, con plantas y animales, así como los colores vivos, todos ellos realizados en una técnica única de este lugar.
La mejor forma de conocer las tradiciones y la vida cultural de Mogarraz, además de disfrutando del privilegio de ver a las bordadoras en acción, es acercándote a su Museo Etnográfico o Casa de Artesanías. Aquí no solo están expuestos los trabajos de los bordados, también puedes ver cómo han trabajado a lo largo de los años otros materiales el cuero o las filigranas en oro y plata.







