Además de ser una receta facilísima de hacer, esta cazuela de alubias con pollo es uno de esos platos de cuchareo que tanto nos gusta comer en invierno. Nutricionalmente, al ser un plato de alubias blancas, ya nos aporta una proteína vegetal considerable, pero además le sumamos el pollo por lo que estamos ante un plato alto en proteínas y por lo tanto, muy saciante. Una cazuela de alubias con pollo con un aire mediterráneo delicioso.

La receta original es de Karlos Arguiñano, que la compartía en sus redes. Él la prepara con alubia seca que pondremos a remojo en agua fría el día anterior, pero nosotros vamos a hacerlo con alubias ya cocidas perfectamente, recortando mucho los tiempos de cocinado y obviando el primer paso de Karlos Arguiñano (poner a cocer las alubias blancas en la olla exprés durante 4 minutos).

En una cacerola vamos a dorar el pollo troceado y salpimentado en un poquito de aceite de oliva. No necesitas mucho porque el propio pollo soltará grasa, así que echa solo un par de cucharaditas. Podrías usar solo muslos o solo contramuslos (pídele al pollero o pollera que te los parta en dos), o incluso alitas, pero evita la pechuga porque queda más seca. Una vez estén bien dorados los retiramos a un plato y en ese aceite preparamos un sofrito con la cebolla en brunoise, el ajo rallado y las zanahorias también en dados pequeños, para que todo tenga más o menos el mismo tamaño.

Ahora no tengas prisa, porque todo el sabor se lo vamos a dar con este sofrito, así que mantén un fuego medio y ve moviendo de vez en cuando hasta que todo esté bien pochado y la cebolla haya empezado a transparentar. Puedes tardar hasta 10 minutos, siempre con cuidado de que no se te queme.

Cuando las verduras estén, vamos a añadir primero las especias para despertar su sabor. Ponemos en la cazuela el clavo en polvo y el comino, y luego el pimentón, con cuidado de que no se queme. Cuando lo tengamos ligeramente tostado (solo unos segundos), añadimos el tomate concentrado y la hoja de laurel y lo mezclamos todo bien.

Una vez haya rehogado un par de minutos todo junto, añadimos el pollo, las alubias lavadas y escurridas y caldo hasta cubrirlo todo. El caldo puede ser de verduras o un caldo de pollo, incluso podemos usar agua, pero gana potencia con caldo. Si hubiéramos usado las alubias secas, podríamos añadir el agua de cocerlas, pero en este caso hemos querido ahorrar tiempo y quitar el engorro de ponerlas a remojo y cocerlas previamente.

Cuando comience a hacer chup chup, baja el fuego y deja que cueza todo junto al menos 15 minutos moviéndolo de vez en cuando. Un consejo: mueve la cazuela pero evita meter una cuchara para que la alubia no se deshaga. Ahora añadimos las aceitunas negras sin hueso, rectificamos de sal y dejamos que cueza un poco más junto, con cinco minutos es más que suficiente. Ahora solo queda servir y añadirle un poco de perejil picado fresco por encima.

Arguiñano lo acompaña de cuscús, pero lo cierto es que este plato es bastante completo nutricionalmente sin necesidad de añadirle el cereal. Si quieres meter cereal en la ecuación, puedes comerte un poco de pan 100% integral y tendrás la comida perfecta para entrar en calor. Además, es un plato de tupper que será la envidia de cualquiera que te vea en la oficina.

Fotos | Vitónica

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