El 31 de octubre de 1992, en la cadena FOX Kids dio un nuevo paso hacia la conquista del imaginario colectivo infantil millennial con el lanzamiento de la serie animada de ‘X-Men’. Y sí, inmediatamente ha venido a tu cabeza esa introducción inconfundible, con una secuencia de notas que son ya sinónimo de mutantes en Marvel. Su creador, Ron Wasserman (autor también del tema de inicio de ‘Power Rangers’, que escribió en tan solo dos horas y media), tardó dos semanas en realizarla… o, al menos, eso afirma él.
Sacando las garras
Nos vamos ocho años antes, al 2 de noviembre de 1984, lejos de FOX Kids y Estados Unidos. Más concretamente a Hungría y el canal Magyar Televizió, donde se estrenó ‘Linda’, una serie de kung-fu protagonizada por una mujer detective que llegó a durar seis años y un total de 22 episodios que convirtieron a Nóra Görbe en toda una estrella del país. De hecho, llegó a tener incluso un revival en 2002, y aún goza de buena salud en el país europeo. No solo por su propuesta y su aire retro, sino porque su tema musical principal engancha desde la primera escucha.
Como ya intuirás, el tema de ‘Linda’ y el de ‘X-Men’ son, en esencia, el mismo, pero tocado con distintas intenciones, ritmo e instrumentos. Sin embargo, el riff principal, ese en el que todos pensamos y que se ha repetido no solo en ‘X-Men 97’, sino en ‘Ms Marvel’ o ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’ (y, previsiblemente, volverá a sonar en ‘Vengadores: Doomsday’), es exactamente el mismo que el de la serie húngara. Es para tanto, que en 2019 Zoltán Krisko, el que fue manager de György Vukán, el autor del tema, metió a juicio a Marvel, Disney, Wasserman y hasta Shuky Levy y Haim Saban, que firmaron como falsos co-compositores del tema.
Wasserman defiende que el tema le hizo él sin ayuda de nadie: «Yo trabajo solo. Mi cerebro está tan sobrepasado de ideas que tener la distracción de una persona o un teléfono me rompe el ritmo. Cuando estaba escribiendo ‘X-Men’, había aprendido a tocar o emular cualquier instrumento para poder hacer cualquier parte. Solo yo, un teclado MIDI y un ordenador«. Parecía que no había caso, pero en 2020 el juez del Distrito de Nueva York Gregory H. Woods pidió que Wasserman fuera eliminado de la lista de acusados (no por no ser culpable, sino porque Nueva York no tiene jurisdicción sobre una canción escrita en California), pero el juicio continuara igual. Y se nota que se lo pasó pipa escribiendo el texto legal.
Un acuerdo grabado en adamantium
La Escuela del Profesor Xavier para Jóvenes Superdotados se construyó para defender a los diferentes. Los mutantes viajan (o se teletransportan) desde todas partes del mundo para refugiarse dentro de las paredes del instituto y aprender a cultivar sus habilidades para proteger lo que los hace únicos. Para aquellos de nosotros que lamentablemente carecemos del gen X, la ley de derechos de autor ofrece algo similar: salvaguarda los derechos de los únicos y superdotados al proteger sus creaciones originales.
No fue, pues, una locura más o la conjetura de un necio tratando de sacar dinero fácil: había caso (excepto en Japón, donde el tema se sustituyó por otro en su día, ‘Rising’, de Ambience). Tanto, que en enero de 2021, para evitar males mayores, los acusados y el demandante llegaron a un acuerdo extra-judicial del que poco más se sabe, pero debió ser lo suficientemente firme como para lanzar ‘X-Men 97’ sin temor a que el juicio resurgiera o hubiera más acusaciones.
Por su parte, ‘Linda’, a pesar de los constantes rumores de un remake o incluso de una película, se quedó en el recuerdo y la nostalgia de una Hungría que empezaba a dar sus primeros tumbos en dirección a la democracia. Eso sí, si preguntas por el tema a cualquier persona en Budapest, es posible que no reconozcan a los mutantes del Profesor Xavier, sino a una policía experta en kung-fu que, sin saberlo, revolucionó a todo un país… e hizo temblar a la mismísima Disney.
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