En un mensaje posteado en su cuenta de X, el mandatario colombiano Gustavo Petro cuestionó que «un presidente extranjero no puede declarar el cierre del espacio aéreo de otro país», en obvia crítica a Donald Trump, que este sábado consideró «absolutamente cerrado» el tránsito aéreo sobre Venezuela, pero en las 83 palabras de su posteo el líde roclombiano un detalle puntual: no nombró a Trump.
En el cerco militar y de nervios que está aplicando sobre el gobierno de Nicolás Maduro, Trump aseguró este sábado que el espacio aéreo venezolano debía considerarse cerrado, lo que alentó la posibilidad de que la enorme fuerza militar que ha reunido en el Caribe pudiera lanzar ataques a territorio venezolano. Trump como se sabe acusa a Maduro de liderar el narcotráfico a través del «Cartel de los Soles», y la semana pasada avanzó en calificar a esa organización narco como «terrorista».
Desde Caracas, Maduro denunció la advertencia de Trump como una «amenaza colonialista» a la soberanía de Venezuela, pero lo cierto es que el chavismo está en pánico ante la posibilidad de quedar en la mira de la impresionante tecnología militar que Trump puede accionar desde la Casa Blanca.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Pero lo que llamó la atención del mensaje de Petro de este domingo es que, pese a criticar lo que hizo, evitó nombrar a Trump: «Quiero saber ¿bajo que norma de derecho internacional un presidente de un país le puede cerrar el espacio aéreo a otra nación?», posteó.

«Un espacio aéreo nacional no lo puede cerrar un presidente extranjero o se acabó el concepto de soberanía nacional y el concepto de ‘derecho internacional'», agregó Petro, destacando que su mensaje era además en calidad de presidente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
El mandatario colombiano indicó que de no existir esa facultad la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) «esta fallando». La seria advertencia de Trump ocurrió después de que las autoridades de aviación de Estados Unidos instaron la semana pasada a las aeronaves civiles que operan en el espacio aéreo venezolano a «actuar con precaución» debido a la «situación de seguridad que empeora y la actividad militar intensificada en o alrededor de Venezuela».
Desde la primera advertencia de Trump, seis aerolíneas suspendieron sus vuelos hacia y desde Venezuela.
En respuesta, el gobierno de Maduro anunció que revocaría sus permisos de manera permanente para operar en el país, mencionando en la ocasión a la española Iberia, la portuguesa TAP, la colombiana Avianca, la filial colombiana de la chilenobrasileña Latam, la brasileña GOL y la turca Turkish.
Lo cierto es que al margen de la guerra de nervios, el mensaje de Trump que hasta llegó a ironizar sugiriendo a «narcotraficantes y tratantes de personas» que evitaran sobrevolar a Venezuela, recalentó el enfrentamiento que la Casa Blanca viene macerando con el chavismo, y muchos lo consideraban como un preludio de acciones militares.
AFP/HB


