Paula Rocío Bringas Taborba, abogada sobresaliente.

Paula Rocío Bringas Taborba es una joven de 25 años, nacida y criada en Villa Carlos Paz, que el año pasado obtuvo el título de Abogada en la Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Derecho, y lo hizo obteniendo un promedio destacado, de 9,58 puntos.

Por tal motivo, después de los primeros meses de la pandemia por coronavirus, la reconocieron como egresada sobresaliente, otorgándole un certificado y distinción que habla de su esfuerzo, perseverancia y talento como estudiante y futura profesional.

Pero más allá de este logro académico, lo que se destaca en Paula es una gratitud enorme hacia sus padres y familia, por haberle permitido estudiar y finalizar su carrera del modo en que lo hizo.

La recién recibida contó que su mamá fue la persona que cuando ella era muy pequeña, apenas 6 años, le enseñó a comprender textos, resumir, interpretar y a estudiar. Y que su padre, fue quien siempre la despertó por las mañanas para llegar a tiempo a cursar sus estudios en la UNC, ciudad de Córdoba.

“El promedio es una cifra que con suerte y mucho esfuerzo he logrado, pero si no hubiese tenido el apoyo de toda mi familia que estaba detrás de estos números, no hubiese podido llegar a nada”, destacó Paula.

Luego, continuó: “Es una carrera teórica que requiere mucha voluntad, mucha lectura y mi mamá fue clave en mi aprendizaje desde niña. Con 6 añitos nos sentaba junto a mi hermana después que llegábamos de la escuela, merendábamos, y nos enseñaba a estudiar y a hacer la tarea, a ser constantes”.

Es así como la joven estudiante mantuvo esa perseverancia en el secundario, y la puso en práctica en sus estudios universitarios. “Otro mérito muy importante se lo atribuyo a mi papá, que fue la persona que se despertaba todos los días, por la mañana, para que pudiera prepararme, tomar el desayuno y llegar a tiempo a las clases de la Universidad”, reconoció.

Respecto a haber obtenido un promedio casi perfecto, expresó: “No me lo esperaba porque todo el mundo me decía que era una carrera difícil. Todos los finales son orales, y demás. No obstante, cursé y rendí en tiempo y forma, sin llevarme materias. Incluso en el ingreso me saqué 10 en los dos exámenes”.

Lo que a Paula le apasiona del derecho, es la defensa y representación de los intereses ajenos, que muchas veces están vulnerados y que anhelan un reconocimiento. “Me gusta mucho la justicia y me parece que muchos de los problemas tienen solución con un buen asesoramiento y planteamiento de estrategias”, aseveró.

Descubrimiento de la vocación

Paula hizo su primaria y secundaria en el Instituto Parroquial Bernardo D’Elía.  Fue en sexto grado del Nivel primario, que se dio cuenta quería ser abogada.

“Ya en ese entonces decidí estudiar el secundario en ese mismo colegio, debido a que por su especialidad en Ciencias sociales, era lo que más me iba a servir para ingresar tranquila a la Facultad. No había otras instituciones que me ofrecieran lo que yo necesitaba”, recordó Paula.

Pero tomar la decisión no fue fácil, porque debió apartarse de sus amigos en el cursado, el primer golpe anímico que sufrió en su vida. “Era la única de mi grupo que había decidido hacer sociales, y no naturales. Si bien veía a los chicos y chicas en el recreo, las cosas cambiaron mucho y me tuve que readaptar. Fue como renunciar a mis amigos en el secundario, porque no pude compartir más la cotidianidad con ellos”.

Por otro lado contó, que, una vez que comenzó a dedicarse de lleno al estudio en el UNC, tuvo que dejar de practicar hockey, deporte que le encantaba, lo cual también la afectó.

Momentos clave en la Facu

Hubo algunos exámenes finales entre primer y segundo año de la carrera, que le hicieron dar cuenta a Paula que la Abogacía era lo suyo.

“Recuerdo un final muy importante, de Derecho Privado 1, donde la profesora nos advirtió que no fuéramos a rendir, porque era probable que nos bochara. Como le dije que quería rendir de igual modo, me comunicó que me iba a tomar frente a sus alumnos de quinto año y así fue”, relató la joven.

Luego, detalló la escena: “Fui al aula de quinto año, la profe me hizo muchas preguntas que contesté una por una. Llegó un punto donde ella comenzó a sonreír y a aplaudir. Y así comenzaron al hacerlo todos los alumnos presentes. Halagó mucho el final y ahí es donde me percaté que quería no solo continuar, sino esforzarme siempre así y desde allí, casi todos mis finales fueron con la misma nota”.

Preferencias y orientación

Dentro del Derecho, las especialidades o ramas que Paula prefiere son el derecho privado, el civil, pero también tiene familiaridad con el derecho público, especialmente con el penal, porque trabajó para la Asesoría letrada del establecimiento penitenciario Padre Francisco Luchesse (Bouwer). “Estuve haciendo prácticas y pasantías allí, y luego me dediqué a la asesoría letrada”, comentó la abogada.

No obstante, actualmente, Paula trabaja en derecho de familia. “Siempre me interesó dedicarme a los derechos entre las personas y las cosas: un terreno, un auto, una casa, etc”, agregó.

Además, la joven está cursando una Diplomatura en Derecho previsional (jubilaciones y pensiones) y otra en Derecho ejecutivo. “Es un perfil bastante generalista el que quiero tener, porque no me gustaría ejercer la profesión solo en un rama”, aclaró la joven.

El objetivo de Paula es tener su propio estudio y asesorar en diferentes ramas del Derecho.

Nota publicada previamente en Carlos Paz Vivo!