Melisa Corbetto, Editora del sello de literatura juvenil VR Ya y escritora.

El mundo de la literatura juvenil es un universo maravilloso, muy atractivo, en el que los lectores se encuentran ávidos de historias de distinto tipo donde el amor, los sueños, la fantasía, pero también la realidad, son ingredientes esenciales.

Melisa Corbetto es lectora, editora, bloguera y escritora de literatura juvenil. Creó Lee.Sueña.Vuela, blog que lleva casi diez años on-line y se la considera una de las pioneras del movimiento BBB (blogger, booktubers y bookstagrammers) en Argentina.

Oriunda de Navarro, Buenos Aires, estudió Cine en el Cievyc y Edición en la UBA, porque los libros son su verdadera pasión.

Es coautora de la antología juvenil Esos raros relatos nuevos (Catapulta, 2029) y actualmente se desempeña como editora a cargo del sello juvenil VR YA, que publica libros para todos los gustos y las necesidades de los jóvenes.

En conversación con Qué hacemos má?! habló sobre su pasión por los libros, las formas de contagiarla entre los jóvenes, de las características centrales de la literatura juvenil y el sello que dirige, como así también del trabajo del editor y de sus próximos proyectos.

¿Cómo nació tu pasión por los libros y por la literatura juvenil?

-La pasión por los libros siempre fue parte de mi vida. Tuve muchísimo estímulo desde muy chiquita, me leían todas las noches y me gustaba un montón. Tanto, que mi juego preferido a los tres o cuatro años era «a leer y escribir», con mi mamá docente. De todas maneras, imagino que fue una mezcla de estímulo y predisposición natural, porque a mi hermana y a mí nos criaron de la misma manera, con los mismos libros y juegos, y somos polos opuestos en lo que a los libros respecta (mi hermana no lee ni los stickers de los chicles, jaja).

El amor por la literatura juvenil llegó un poco más tarde. De más chica había leído (y amado) mucho a Elsa Bornemann, Las crónicas de Narnia y, claramente, Harry Potter. Y aunque soñaba con ser como Elsa algún día, y Harry Potter era mi vida entera, no los sentía distintos a los libros adultos que leía. Pero a los 15 años leí Crepúsculo de Stephenie Meyer y ahí sí descubrí el género, ya que fue un fenómeno al que le siguió todo un boom de libros juveniles y de repente había muchísimas más opciones y títulos. Unos cuantos años más tarde, cuando decidí estudiar Edición, fue con la idea en mente de que quería dedicarme a la literatura juvenil. Y así fue.

¿Hay temáticas o géneros que atraen más a los chicos y chicas? ¿Por qué? Pienso en las sagas fantásticas, el terror, las distopías, por ejemplo.

-En lo personal, creo que hay una edad (en la preadolescencia e incluso un poco antes, a los 9 o 10 años) en la que casi todos los chicos y chicas se vuelcan hacia el terror. Es un clásico.

Pero también creo que las temáticas que más se consumen suele delimitarlas el mercado y es un gusto más bien adquirido por los lectores. El fantasy infantojuvenil fue el boom con Harry Potter, los vampiros y el romance paranormal con Crepúsculo. Las distopías con Los juegos del hambre.  Siento que siempre hay un boom que marca el camino y genera la tendencia.

¿Cómo fue tu primer contacto con Booktubers?, ¿qué opinás de los jóvenes que recomiendan libros en redes, ¿cuáles son sus aportes?

-Ya era blogger y promotora de la lectura cuando surgió el fenómeno Booktube, así que literalmente lo vi nacer y evolucionar, lo que es loquísimo. Pero la comunidad BBB es más que booktubers: comenzó con los bloggers (que reseñan libros por escrito en blogs) hace casi una década, siguió con los booktubers (que hablan de libros en YouTube) que fue un fenómeno en sí mismo y sin dudas puso a la comunidad en el ojo de la prensa, pero sin embargo fue un poco efímero.  Y finalmente están los bookstagrammers (usan Instagram para fotografiar y reseñar sus lecturas), que es una de las comunidades más proliferas y estables. Aunque ya se está debatiendo hace mucho cuál va a ser su sucesor, en qué red se dará el próximo boom.

A las tres comunidades, aunque los medios de expresión varíen, las une el amor por los libros y la necesidad de compartir sus lecturas, y las tres son muy importantes.

Que los jóvenes hablen de libros, especialmente para otros jóvenes, es algo fantástico. No solo porque hacen un gran trabajo promoviendo el hábito de leer y naturalizándolo (por décadas, leer significó deber, obligación, tareas), y el lector del curso era motivo de burlas, el raro, el aburrido y el excluido. Eso de a poco va cambiando, porque los adolescentes mismos aprendieron a leer por disfrute y se encargaron de difundir la palabra entre sus pares, sino también porque reivindican a la literatura juvenil y a sus lectores.

La crítica literaria y el sector intelectual siempre subestimó (y subestima) a los adolescentes y a la literatura juvenil, estigmatizó que «los chicos no leen», ya que si no leen lo que ellos establecen como correcto no es válido, y les dieron la espalda sin preocuparse en lo más mínimo por sus necesidades, no solo intelectuales como lectores y personas en formación, sino también emocionales y sociales. Afortunadamente, ante ese prejuicio los jóvenes unieron fuerzas y crearon una comunidad que los integra y acompaña, y demuestra cada día que los chicos sí leen, muchísimo. Probablemente estemos ante una de las generaciones más lectoras de la historia, era digital, (leemos 24/7) y que la literatura juvenil sí es importante.

¿Cómo fue que pasaste de ser editora a escritora?, ¿o cómo fue el proceso?

-El proceso fue inverso en realidad, escribo desde los seis años (plagiaba dibujitos de Disney, esto que quede entre ustedes y yo, jajaja) y nunca dejé de hacerlo. Fue gracias a autoras como Bornemann, Rowling o Meyer que de adolescente consideré en serio la idea de ser escritora, que lo encontré posible y de a poco me voy abriendo paso en ese camino.

¿Cuál es la función principal de una editora o editor?

-Los editores tenemos un gran complejo de pulpo. En un día normal de trabajo, a mí me pueden encontrar evaluando manuscritos, negociando un contrato, analizando las tendencias que se vienen en el mercado, corrigiendo una traducción, editando un texto, aprobando el arte de una tapa y redactando la sinopsis. O reuniéndome con el equipo de marketing para definir las acciones de nuestro próximo lanzamiento, chequeando pruebas de imprenta, y un gran etc.

Es que mi función como editora a cargo de un sello es la toma de decisiones, supervisión y acompañamiento del proceso editorial.  O sea que trabajo con los libros desde antes de que se adquieran hasta que salen para la imprenta y más allá.

Esto más a título personal, ¿Qué proyectos tenés en mente?

-Muchos. Todo el tiempo. Editorialmente hablando, son secretos. Pero puedo adelantarles que estoy trabajando a full en el plan 2021 que va a estar ¡Fantástico! con mucha variedad y cositas para todos los gustos. También puedo contarles que estoy muy ansiosa trabajando en las continuaciones de dos series que todos aman: La canción del lobo de TJ Klune y Heartstopper de Alice Oseman.

¿Cuál es, a tu criterio, la forma más interesante de contagiar el amor por la lectura en los chicos y chicas?

-Para mí es indispensable que fluya naturalmente. Dejar que los chicos exploren, que lean lo que tengan ganas. «Lo que les salga de las tripas», les digo siempre. Enseñar la lectura como una forma de disfrute y no como una obligación. Y hacer a un lado los prejuicios adultos. Para generar el hábito, es tan válido que lean un fanfiction de BTS en Wattpad, un manga, un cuento o La divina comedia. Lo importante es que creen su propio camino como lectores y tengan libertad de elegir.

¿Quiénes son tus autores o libros favoritos y por qué?

-Mis autores preferidos son Neil Gaiman, creo que es la mente más brillante de esta generación. Anne Rice, quien fue muy importante en mi despertar intelectual. Patrick Rothfuss, su fantasy es el mejor que he leído y creo que tiene todos los elementos para de acá a cien años ser considerado un autor clásico. Mariana Enriquez es mi autora nacional preferida, amaría ser como ella o ser su amiga. Y, finalmente, Charlotte Brontë, Mary Shelley y Louisa May Alcott, las considero tres adelantadas a su época y las admiro un montón.

Melisa nos habla de las características de sello Juvenil VR editora

Escuchala.

La editora nos cuenta sobre uno de los libros del sello: Asylum, un thriller de terror de Madeleine Rouxe

En Villa Carlos Paz, Asylum y otras obras de VR Ya pueden encontrarse en librería Acuarela, de lunes a viernes de 9 a 20 hs y los sábados de 9 a 13 hs en Lisandro de la Torre 30. Teléfonos: 3541 428951-430123, Web www.libreriaacuarelacarlospaz.com.ar.