
Cuando intentó despertarse ya era demasiado tarde. Chicago se pegó una siesta que le costó carísimo en su visita al Libertarios Unidos. Entró dormido, Colegiales se aprovechó y el Torito dejó pasar la chance de dar un paso fundamental en su objetivo de lograr la permanencia en la Primera Nacional.
El golazo de Colegiales
En el momento en el que el reloj del árbitro Franco Acita estaba llegando al minuto de juego, a Rodrigo Monserrat le cayó una pelota apenas unos metros por delante de la mitad de la cancha y, sacándole jugo a las dimensiones reducidas del terreno, metió un bombazo para sorprender a un Facundo Masuero que vio cómo la pelota ingresaba al arco. Un golpe duro. Un golpe letal.
Al Toro se le hizo cuesta arriba el encuentro. El golazo ajeno, tan inesperado como trascendental, complicó la tarea de un conjunto que venía de lograr una polémica victoria ante Quilmes y que buscaba los tres puntos para tomar un poco más de aire en la lucha por evitar el descenso. Así se mantiene a cinco puntos de Chacarita, el último que hoy estaría bajando.
Chicago contó con oportunidades de peligro para alcanzar la igualdad. Sin embargo, los problemas en la definición, sumados a la ausencia clave de Thiago Ocampo, se hicieron evidentes y complicaron los planes.
¿El Trico? Sigue bien cerquita del Reducido.

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