
La postal que durante meses generó ruido puertas adentro y encendió fuertes debates en el mundo River empieza a formar parte del pasado. En Cantilo, ese predio cercano al Monumental que se hizo famoso por la presencia de los futbolistas relegados, ya no queda nadie. En un desenlace intenso sobre el mismísimo cierre del libro de pases en Brasil, la dirigencia de Núñez logró desactivar los dos focos de conflicto que permanecían sin solución en el container: Matías Viña acordó su salida para sumarse a Cruzeiro, mientras que Fabricio Bustos minutos antes había sellado formalmente la rescisión de su contrato para jugar en Coritiba. Así, el uruguayo fue el último de la lista de 13 borrados en irse y final para la era de los borrados.
Lo de MV asomaba como un laberinto difícil de resolver. El lateral izquierdo debía permanecer a préstamo de Flamengo hasta diciembre, con una cláusula de compra obligatoria de u$s 4.500.000 si alcanzaba el 50% de los encuentros, meta que quedó pulverizada al tener poco rodaje y ser apartado de las convocatorias en julio. Ante la negativa de los cariocas de cortar la cesión sin cobrar la totalidad de su salario restante, la inesperada aparición de Cruzeiro fue clave: negoció una cesión por seis meses absorbiendo su ficha, lo que liberó a River y destrabó una situación compleja.
El balance de su paso deslucido por Núñez
Para el zurdo, citado por Marcelo Bielsa a la última Copa del Mundo, significa la chance de poder reencontrarse, en un país que conoce, con el rodaje que no tuvo en Núñez, donde su paso de apenas seis meses dejó un balance deslucido: apenas 14 partidos oficiales (seis como titular, sin goles ni asistencias) y una última función que se remontaba al 18 de mayo frente a Central. De hecho, su momento más recordado fue cuando le tocó atajar por Copa Sudamericana ante la expulsión de Santiago Beltrán frente a Carabobo, en Venezuela.
Bustos, rescisión y retorno al Brasileirao
Con las horas contadas en el mercado del país vecino, los papeles entraron a tiempo al igual que sucedió con Fabricio Bustos para completar el vaciamiento en Cantilo. El lateral derecho de 30 años acordó con River la rescisión anticipada de su contrato y cerró un entendimiento de palabra para incorporarse al Coritiba de cara al tramo decisivo de la temporada en el Brasileirao.
El Tractor, que había arribado a mediados de 2024 tras su ciclo en Inter de Porto Alegre por 5,4 millones de dólares, también había quedado relegado, sumando pocos minutos en el año y sin poder imponerse a pesar de que supo ser titular en la final de Apertura contra Belgrano. Y si bien en Núñez quedaron muy lejos de recuperar lo invertido en su ficha, finalizar de forma anticipada el vínculo hasta diciembre de 2027 significará un importante ahorro económico.
Con ambos frentes resueltos sobre la chicharra en Brasil, River no solo alivia sus cuentas sino que, principalmente, le pone punto final a un capítulo incómodo del que se deberá aprender a futuro: en Cantilo ya no hay nombres apartados.






