Carla Domínguez

Margaret Qualley ha vuelto a poner el foco en uno de los diseños más comentados de Chanel, sus sandalias sin suela de la nueva colección Crucero. La actriz las llevó en el estreno londinense de The Dog Stars y consiguió que una propuesta que sobre la pasarela parecía casi imposible de trasladar a la vida real funcionara, al menos, en una alfombra roja.

El diseño lleva el calzado a su mínima expresión, con unas tiras alrededor del tobillo, una pieza en el talón y buena parte del pie en contacto directo con el suelo. Una elección arriesgada que recupera el debate que surgió cuando Chanel las presentó por primera vez. Hemos hablado en exclusiva en MUJERHOY con la estilista Andrea Rivera sobre este calzado. Entonces, ¿son solo una provocación o pueden decir algo sobre hacia dónde está evolucionando el calzado?

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¿Estamos ante una nueva tendencia en calzado?

Para la estilista, estas sandalias tienen sentido si se entienden dentro de un movimiento más amplio que está ganando peso en la moda. «Creo que las sandalias invisibles de Chanel son una propuesta arriesgada que hay que entender dentro de un movimiento o concepto más amplio: el calzado minimalista y el barefoot, ya que están cada vez más presentes en la moda y lifestyle, zapatos que sean más ligeros, naturales y menos estructurados», explica la estilista a MUJERHOY.

Eso no significa, sin embargo, que el diseño de Chanel pueda considerarse realmente barefoot. Rivera introduce aquí un matiz importante. «Chanel lleva esta idea al extremo porque no creo que sean ni cómodas ni barefoot».


Margaret Qualley con las sandalias sin suela de Chanel.


Gtres

Lo interesante, por tanto, no es pensar que dentro de unas temporadas todas vayamos a caminar prácticamente descalzas, sino entender estas sandalias como una versión exagerada de algo que sí está sucediendo en el calzado actual. Cada vez vemos más modelos planos, flexibles, ligeros y con menos estructura.

«Yo, que casi siempre voy en planos, me gusta pensar que es una «señal» de hacia dónde está evolucionando el calzado: cada vez menos zapato y más sensación de libertad, ligereza y naturalidad», explica Rivera.

Chanel lleva esa idea hasta sus últimas consecuencias. El resultado probablemente no sea un modelo pensado para convertirse en un básico del armario, pero sí una propuesta capaz de poner sobre la mesa una tendencia que va mucho más allá de una sandalia concreta.

Por qué funcionan en celebrities como Margaret Qualley

Una cosa es entender el concepto y otra imaginarse llevando unas sandalias sin suela. Y aquí influye mucho quién las lleva. «En Margaret Qualley funciona por su estética, aportando ese punto inesperado al look, pero manteniendo la elegancia y naturalidad de la actriz», señala Andrea Rivera.

El resto del estilismo ayudaba a que el calzado tuviera todo el protagonismo. Frente a un diseño tan poco convencional, Qualley apostó por un look relativamente sencillo, dejando que fueran las sandalias las que introdujeran el elemento inesperado.

Además, hay algo en la propia imagen de la actriz que hace que la propuesta no resulte tan forzada. La naturalidad que suele acompañar sus apariciones públicas encaja con un zapato que, precisamente, intenta prescindir de casi todo.

¿Un guiño al ‘method dressing’ que usan celebrities como Zendaya?

Rivera encuentra además otra lectura interesante en la elección de estas sandalias precisamente para el estreno de The Dog Stars. «Incluso me parece interesante que puedan conectar con el universo de la película que se presenta y esa idea de contacto con la naturaleza, supervivencia y de volver a lo esencial», explica la estilista.

La asociación recuerda, salvando las distancias, a una estrategia que Zendaya y su estilista Law Roach han convertido en una de las fórmulas de alfombra roja más reconocibles de los últimos años, el llamado method dressing.

Durante la promoción de Dune: Part Two, Zendaya llevó estilismos con referencias futuristas, metálicas y desérticas que prolongaban visualmente el universo de la película. Con Challengers, el tenis se convirtió en el hilo conductor de buena parte de sus looks promocionales.

En el caso de Margaret Qualley no sabemos si esa conexión fue intencionada, así que sería excesivo hablar directamente de method dressing. Pero la lectura funciona. Unas sandalias que reducen al mínimo la separación entre el pie y el suelo encajan con esa idea de contacto con la naturaleza, supervivencia y vuelta a lo esencial de la que habla Andrea Rivera.

De este modo, lo que podría parecer simplemente una extravagancia de pasarela adquiere una segunda lectura dentro del contexto de la película. «Desde luego, un estreno o una alfombra roja es el lugar perfecto para arriesgarse con una propuesta así», asegura Andrea Rivera

La alfombra roja permite experimentar con diseños que difícilmente tendrían el mismo recorrido en el día a día. La moda forma parte del espectáculo y un accesorio inesperado puede convertir un estilismo relativamente sencillo en uno de los más comentados.


Margaret Qualley con las polémicas sandalias sin suela de Chanel.


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Otra cuestión sería llevar estas sandalias para caminar durante horas, recorrer una ciudad o simplemente enfrentarse a una acera cualquiera. La propia estilista ya apunta que probablemente no sean ni cómodas ni un verdadero ejemplo de calzado barefoot.

Entonces, ¿te las pondrías?

Cuando Chanel presentó estas sandalias parecían uno de esos diseños cuya principal función era generar conversación desde la pasarela. Margaret Qualley ha demostrado ahora que pueden salir de ella, aunque el escenario elegido haya sido uno tan excepcional como una alfombra roja.

Quizá la pregunta no sea tanto si queremos exactamente estas sandalias en nuestro armario, sino qué dicen sobre lo que está ocurriendo con el calzado. Como explica la estilista, los zapatos son cada vez más ligeros, naturales y menos estructurados.


Desfile de la colección Crucero 2027 de Chanel con las sandalias sin suela en dorado.


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Puede que nunca lleguemos al extremo de caminar prácticamente descalzas, pero si esa evolución hacia «cada vez menos zapato» continúa, puede que dentro de unos años esta propuesta de Chanel no nos resulte tan extraña.

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