

No es una vuelta olímpica, pero en River, después de ver la defensa de urgencia que tuvo que armar Eduardo Coudet en Bogotá, la vuelta de Marcos Acuña se celebra como un título. Después de 22 días de recuperación, el Huevo recibió el alta médica y estará a disposición tanto para el próximo partido frente a Vélez como para la revancha de octavos de la Sudamericana ante Santa Fe. Una presencia fundamental por su experiencia, por ser un campeón del mundo y, sobre todo, por la falta de recambio en la Copa en un puesto clave para ir a buscar el boleto a cuartos de final.
Del Campín al Aeropuerto Internacional de Bogotá. Del avión que aterrizó en Ezeiza directamente al micro para la práctica matutina en el Camp. En un calendario que no da respiro, mientras los que jugaron en Colombia hacían trabajos regenerativos , el lateral se movió con normalidad tras 22 días de recuperación de un desgarro en el isquiotibial derecho y el miércoles 19 será una fija para el DT en el Liberti.
Después de jugar «como pudo» en El Campín y de reconocer que «si hubiese tenido a todos a disposición, la distribución hubiese siso otra», Coudet empieza a encontrar soluciones para rearmar la defensa tras haber utilizado como #3 a Facundo González, al que le costó el partido a tal punto que sobre el final ingresó otro joven, Valentín Lucero, para reforzar la zona ante los constantes ataques de los colombianos por ese costado.
Siendo una carta indispensable, la otra buena noticia para el Chacho es que tendrá la posibilidad de regular la vuelta al campo de juego de Acuña porque ante el Fortín estará a disposición Francisco Ortega, quien no fue inscripto en la lista de buena fe de la CS. Y si de regresos se trata, tanto Sebastián Driussi como Gonzalo Montiel también buscan ayudar al grupo a poder coparse.
Los otros con nanas…
En el caso del Gordo, entró en la etapa final de su recuperación del desgarro sufrido el pasado 14 de julio. Una lesión similar a la del Huevo, pero que le demandó una evolución más lenta, metódica y hasta distinta teniendo en cuenta sus antecedentes físicos y la necesidad de no apurarlo. De no mediar imponderables, el goleador recibiría el OK clínico antes del domingo tras más de un mes y en el mientras tanto ya comenzó a realizar algunos trabajos puntuales junto al grupo.
Por otro lado, Gonzalo Montiel sigue moviéndose diferenciado luego de la distensión sufrida en el último encuentro del Clausura ante Argentinos, pero en el cuerpo técnico mantienen la expectativa y el optimismo de que pueda reaparecer para el todo o nada copero. Tal como sucede con Acuña, la presencia de Cachete frente a Santa Fe es de vital importancia -el fin de semana estará Giovanni González- para que Lucas Martínez Quarta pueda volver a la zaga y dejar un puesto en el que no se sintió cómodo.



