Ana Calvo


Ana Calvo


La AEMET avisa: arranca una nueva ola de calor extremo en España. Pero, ¿no tenéis la sensación de que este verano de 2026 hemos vivido de manera constante en la cresta de la ola de las altas temperaturas? Con los termómetros otra vez disparados por encima de los 40º en buena parte del país, toca recordar unos cuantos consejos «de madre» para refrescar nuestra casa sin necesidad de encender el aire acondicionado.

Llevamos meses sobreviviendo al calor bajo la brisa de las aspas del ventilador. Las noches, muy a pesar de nuestra garganta y sistema respiratorio, las pasamos «a la fresca» del aire acondicionado. Pero tanto una solución como la otra, además de consumir energía y significar un extra considerable en la factura de la luz, son efímeras: en el momento en el que das al botón de off, te despides del confort térmico.

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Uno de los grandes problemas que estamos sufriendo (sí, sufriendo) este verano de calor extremo son las noches tropicales. Y no hablamos precisamente de unas en las que el ritmo caribeño y los cócteles animen a estar despiertas hasta el amanecer, sino de esas otras en las que las temperaturas no bajan lo suficiente al caer el sol como para refrescar el ambiente doméstico antes de que vuelva a amanecer.

Por eso, toca tirar de sabiduría popular y tomar nota de los consejos de madres y abuelas para bajar la temperatura de nuestro hogar de forma natural. Sí, lo tengo comprobado: se puede conseguir que el termostato del salón reduazca 5 grados en una mañana sin necesidad de aparatos de climatización. Y estos son los cinco trucos que yo pongo en práctica en mi casa.


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Crea un efecto cueva

El primero y más importante, el que llevo viendo en mi casa desde que soy pequeña: jugar con la luz a lo largo del día para crear un efecto cueva. Sí, tal cual. Ventila a primera hora, temprano, cuando el calor no ha empezado a hacer de las suyas. Una vez que la temperatura comienza a subir, cierra ventanas y persianas, baja los toldos y mantenlo así, en la penunmbra, que caiga la tarde. Cuando en el exterior haya un par de grados menos que los que marca el termostato de tu casa, es el momento de volver a abrir. Si puedes, manten toda la casa «de par en par» toda la noche, para aprovechar la bajada de tempertaturas que hay en la madrugada.

Practica la ventilación cruzada inteligente

Mi madre lo lleva haciéndolo toda la vida pero es que, además, tiene nombre científico: el efecto Venturi. Se trata de algo tan sencillo como aprovechar la orientación de las estancias de tu casa para jugar con las corrientes de aire. Así, la clave está en mantener abiertas más tiempo las ventanas y puertas de las zonas en sombra, por aquellas en las que sale el aire, y solo dejar unas rendijas en las zonas de sol, por donde entra. De esta manera, se acelera el flujo de corrientes y la casa se refresca más rápido.

Usa bien los elementos de confort y aislamiento

Otro truco que no debe pasar por alto y que te ayudará a no tener todo el día encendido el aire acondicionado es usar bien los elementos de confort y aislamiento de tu casa. Con el mismo objetivo de generar corrientes de aire al tiempo que evitamos que entre el calor del exterior, podemos valernos de la posición oscilante de las ventanas, así como de los sistemas de microventilación de las mismas. Además, puedes instalar burletes en las puertas exteriores, incluidas las de la terraza o balcón. Por supuesto, procura no usar la cocina o el horno durante las horas más cálidas para no generar nuevas fuentes de calor desde el interior.


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Presta atención a los textiles

Aquí llega un truco deco 2×1. Cuando lleguen los meses cálidos, procura cambiar los textiles de tu casa, sobre todo, los del salón y los dormitorios. Evita tejidos pesados y opta por linos, algodones orgánicos y fibras naturales. Retira alfombras y mantas y apuesta por visillos ligeros que permitan entran la brisa. A la hora de hacer la cama, guarda el nórdico y apuesta por una colcha fina o un plaid, pero solo a modo decorativo. Y la paleta de color, que sea en tonos neutros y claros. Así no solo conseguirás refrescar las estancias, también les darás un nuevo aire deco mucho más estival.

Pide ayuda a las plantas

Y el truco definito que, además, es saludable: llena tu casa de plantas. Y no solo porque haga bonito, que también, sino porque estas refrescan el ambiente gracias a la evapotranspiración: absorben el agua por las raíces y la liberan en forma de vapor a través de sus hojas, reduciendo así la sensación térmica y favoreciendo la humedad. Además, también bloquean la luz directa del sol si se ponen cerca de las ventanas. ¿Las mejores variedades? El helecho de Boston, el poto, el ficus, la cinta o la monstera.