Los libros que contienen la famosa filosofía que pregona el hincha de River, con esa innegociable triple G de ganar, gustar y golear, desaparecieron de la biblioteca de Núñez. En los últimos meses, a pesar de la llegada de importantes refuerzos y de los cambios de entrenador, el Millonario se volvió muy pobre desde el punto de vista futbolístico. Por eso, el mal presente del equipo de Eduardo Coudet, al margen de la responsabilidad del actual entrenador, forma parte de un mal que viene arrastrando el club y que se refleja en un número: el 18.

La última eliminación de River de la Copa Libertadores frente a Palmeiras fue un punto de inflexión. Aquel adiós internacional, superado por el Verdao en la ida en el Monumental y sin poder revertir la serie en la revancha, terminó siendo el principio del fin del segundo ciclo de Marcelo Gallardo en el club. Ese golpe al mentón dejó al equipo sin poder ponerse de pie, lo que derivó en una salida anticipada del Muñeco y la llegada del Chacho. Un golpe de timón que dio resultado de inicio, aunque las olas amenazantes volvieron y el barco parece estar nuevamente a la deriva, sin un buen horizonte a la vista.

La cifra es contundente: desde aquella primera derrota en la serie contra los brasileños hasta la actualidad, River ganó 18 partidos y a la vez perdió la misma cantidad de encuentros oficiales, con siete empates. Y para afianzar lo que representa esta estadística, hasta los goles reflejan la irregularidad pronunciada, con 49 goles a favor y 43 en contra en un total de 43 juegos. En resumen: un promedio apenas superior a un festejo por encuentro y un tanto recibido en cada uno de ellos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here