Raquel Rodríguez

El mar de fondo iluminado por la luz del atardecer, una localización de ensueño como es la del Perchel Beach Club y una pasarela que la ha visto crecer como modelo. Este ha sido el escenario elegido por Rocío Crusset para volver al trabajo tras una boda íntima y familiar en Nueva York en la que se dio el ‘sí, quiero’ con Charlie Schein. La hija de Carlos Herrera y Mariló Montero volvió a las pasarelas de la Canaria Swim Week 2026 y se convirtió en la absoluta protagonista de la primera jornada.

Encargada de abrir cada desfile del día inaugural, Rocío se mostró feliz de poder estar en la isla y volver a trabajar en esta cita a la que tanto cariño tiene. «He vuelto después de, igual que son nueve años o 10 años, que fue la última vez que vine y ha me ha encantado», comentó. Y es que, además de encontrarse en un momento personal dulce y emotivo, esa felicidad mucho tiene que ver también con poder defender moda española.

TAMBIÉN TE INTERESA

Gran Canaria volvió a vestirse de gala para acoger una nueva edición de esta pasarela de moda de baño. Una cita muy especial que no solo es importante para la industria, sino también para la isla. «Gran Canaria Swim Week representa la capacidad de nuestra isla para convertir el talento, la creatividad y nuestros paisajes únicos en una herramienta de proyección internacional«, dijo el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales.

Y para dar voz a las propuestas, modelos destacadas de la tierra desfilaron con los diseños de firmas como Gogana, que presentó su última colección, BAHÍA, que rinde homenaje a su origen, uniendo la elegancia del sur de España con la energía y luz de Brasil.


Rocío Crusset con un bañador de Maldito Sweet.

Y entre ellas, se encontraba una Rocío que destacó el enorme talento que hay en esta edición: «Ver a todas mis compañeras, el equipo, a los diseñadores, que cada vez, la verdad, que sorprenden más con las colecciones porque son todas maravillosas y hay mucho trabajo detrás y las admiro mucho a todos«.

Crusset es una de las modelos españolas con mayor proyección internacional, ha desarrollado una destacada carrera trabajando para firmas de referencia entre Europa y Estados Unidos y su vuelta al desfile refuerza una trayectoria marcada por la versatilidad. «Estoy feliz de estar aquí«, confesó aclarando que la luna de miel la deja para más adelante.


Rocío Crusset desfila para Alexandra Miro.

Maldito Sweet con su colección Maldito Crucero, una reinterpretación del imaginario marinero a través de una mirada contemporánea, sofisticada y de líneas limpias; y Alexandra Miro, que regresó a la pasarela canaria para presentar su nueva colección, estructurada en dos líneas bien diferenciadas, fueron otras dos firmas que protagonizaron el arranque de esta edición.


Rocío Crusset con un diseño de Agatha Ruiz de la Prada.

La jornada la cerró una Agatha Ruiz de la Prada y su nueva colección homónima, donde propuso un audaz juego óptico basado en el efecto piel. Fiel a su divertida esencia, la línea estaba caracterizada por trajes de baño que crean una ilusión de transparencia sobre la que irrumpen los emblemáticos símbolos de la casa en tonos vivos, como si flotaran dibujados directamente sobre el cuerpo.

TAMBIÉN TE INTERESA