Dicen que el color bronceado de la piel está pasado de moda, por muchas razones pero sobre todo por la más importante, por salud, y estoy de acuerdo. Pero, reconozco que sí que me gusta los primeros días del verano en los que comienzas a ponerte vestidos más cortitos, tirantes y mangas cortas, o lo que es lo mismo, empezamos a enseñar un poquito más de brazo y pierna, tener un poquito de color en la piel. Es decir, tener un tono más morenito para no estar completamente «blanca nuclear», como se suele decir, porque yo soy de piel muy blanquita.
Hasta ahora solo había probado la crema ‘Bronz effect’ de Mercadona y las toallitas autobronceadoras también de este súper, que no me gustaron nada porque las toallitas se pasaban de color y dejaban muchísimas marcas y la crema para mi gusto no me aportaba nada de color. Y, por otro lado, también usé hace años el autobronceador de la marca Saint Tropez, aplicado con guante, que sí me gustó pero me parecía bastante caro para lo que yo quería.
Este año vi que Freshly había sacado un autobronceador, no sé si ya lo hizo anteriormente pero no me había fijado, y al tratarse de una marca que siempre hace sus productos con ingredientes naturales me lancé a comprarlo y probarlo.
Mis experiencias anteriores con los productos de Mercadona no habían sido precisamente las mejores. Como decía, tanto la crema como las toallitas de Mercadona me dejaban manchas y marcas en las piernas, zonas más oscuras en los tobillos, un tono raro y poco natural, y el olor era como muy “fuerte” no sé muy bien cómo definirlo, pero a mi me recordaba como al alcohol. Por eso, cuando comencé a probar el de Freshly, la verdad que no tenía muchas expectativas.
Desde la primera aplicación me encantó tanto la textura como el olor, que no es nada fuerte. Cuando lo aplicas es muy fluido, es igual que darte una crema hidratante corporal, nada pringosa y ligera. Y algo muy importante es que no deja nada de marcas si lo aplicas bien, extendiéndolo a conciencia por cada pliegue tanto en piernas, como las corvas, o en codos e interior del antebrazo, así como la espalda.
De día 1 a día 4 de aplicación En pocos minutos la crema se absorbe enseguida, y la piel queda confortable, como si simplemente te hubieras aplicado una hidratante ligera. Pero si hay algo que me ha conquistado es el acabado. Con otros productos siempre he tenido que estar pendiente de que no quedaran marcas o diferencias de color entre unas zonas y otras y con este no me ha pasado.
El tono según van pasando los días queda muy uniforme, se funde bien con la piel y aporta ese efecto bronceado ligero que parece natural nada exagerado ni artificial. Un color bonito que unifica el tono y hace que la piel se vea más favorecida. En mi caso me la apliqué durante seis días seguidos y fue subiendo gradualmente.
Además, si vas a la playa o a la piscina y quieres mantener el color también es la crema ideal para eso porque su textura hidratante y sus ingredientes están elaborados para potenciar el color y conservar el moreno por más días.
Día 3 (izquierda) Día 4 (derecha) «Con exposición solar aumenta el bronceado hasta en un 28%, pero también vas a notar el cambio aunque no te expongas al sol. Además, el autobronceador de Freshly cuenta con un efecto dual, ya que no solo te autobroncea, sino que también prolonga el bronceado (hasta un 50% más tiempo)», según explican en su web.
Sin duda, muy importante, otro de los puntos a favor es el olor. Como comentaba, quien haya usado autobronceadores sabe que muchos tienen un aroma bastante fuerte y reconocible, pero este autobronceador tiene un perfume muy suave, y natural casi inexistente. En resumen, recomendaría este producto porque es fácil de aplicar, es bastante asequible, 29,99 euros por 200ml, deja un resultado muy natural y, por primera vez, no he tenido que preocuparme por las marcas.
Fotos| Magnific y Sara Hormigo
En Trendencias | Empecé leyendo un ensayo sobre el miedo a envejecer y acabé simplificando por completo mi rutina. Mi piel nunca ha estado mejor


