Aloña Fdez. Larrechi

Con junio ha arrancado la temporada de los festivales de música, y una de las citas obligadas es el Icónica Santalucía Sevilla Fest 2026. Un evento que comienza esta semana y se extiende hasta mediados de septiembre con un cartel en el que encontramos artistas como Aitana, Viva Suecia, Raphael, Pablo Alborán, Robbie Williams, la DJ Charlotte de Witte, Juan Luis Guerra o The Prodigy entre otros. Y si ya tienes tu entrada y quieres saber dónde comer y dónde dormir en Sevilla si vas a disfrutar de su festival, te traemos las mejores referencias.

Porque no es posible visitar la capital hispalense y resistirse a disfrutar de su exquisita gastronomía la cocina andaluza, admirada y envidiada en todo el mundo. Raíces culinarias, producto de calidad y una tradición por un formato mundialmente conocido, el de las tapas, son las señas de identidad de una ciudad que, cada año, visitan cuatro millones de personas. Y para no perderse con una oferta que puede parecer abrumadora, hemos seleccionado los clásicos que nunca fallan y las nuevas incorporaciones, para estar a la última de la escena gastronómica sevillana.

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El cigarro para Bécquer del Espacio Eslava, uno de los platos más exitosos de este restaurante sevillano referente en la ciudad.


AFL

Espacio Eslava. C/ Eslava, 3.

Presente en el barrio de San Lorenzo, en el Casco Antiguo de Sevilla, desde hace tres décadas, este elegante restaurante en el que se puede degustar sus delicias en la barra, la terraza o su distinguido salón, es un referente culinario en la ciudad. La razón: su exquisita cocina, que aúna tradición, producto y saber hacer para ofrecer a su abundante clientela (conviene reservar) creaciones que conquistan el paladar.

Entre sus elaboraciones imprescindibles, su yema sobre bizcocho de boletus y su particular homenaje al poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer, Un cigarro para Bécquer. Una pasta brick que se asemeja a un puro rellena de calamares, algas y tinta de calamar. Clásicos infalibles como la ensaladilla rusa o las patatas aliñadas, pescados como los salmonetes o los boquerones y carnes como su solomillo con salsa de eneldo, al cabrales o al brandy son otras de sus propuestas más exitosas. Una carta llena de encantos a la que avalan 30 años siendo un nombre imprescindible en la escena gastronómica sevillana.


Uno de los espacios del restaurante Malandro, uno de los locales imprescindibles de la restauración sevillana.


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Malandro. Calle García Fernández Palacios, 3.

Ubicado frente a la Real Maestranza de Caballería, y con poco más de un año de vida, en este espectacular local de tres plantas todo es posible, desde disfrutar un vino en su barra a degustar su carta de tapas en la primera planta o apostar por la tranquilidad de la segunda y los placeres de su propuesta de restauración.

Con una cuidada selección de salazones, conservas, embutidos y quesos para aquellos que apuesten por esa forma de comer tan nuestra que son las tapas, la brasa es el centro de su propuesta gastronómica en sala. Cortes de carne nacionales y argentinos a las que desde hace unos meses se han sumado las carnes de José Gordón El Capricho, consideradas unas de las mejores del mundo y que ha realizado una selección especial para el restaurante. Porque cuando no faltan opciones, disfrutar está al alcance de la mano.


El taco de gambón de La Chunga, uno de sus platos más deliciosos que no puedes dejar de probar.


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La Chunga. Calle Arjona,13.

A unos metros del Puente de Triana, este coqueto local en el que se sirven también desayunos y brunch cuenta con una original carta en la que no falta la elaboración de moda, las gildas. Pero más allá del palillo, su apuesta por la cocina fusión ofrece elaboraciones tan apetecibles como su falso taco de gambón (prepárate para mancharte las manos y chuparte los dedos), su carpaccio de picaña de Angus curada por ellos, su arroz meloso de marisco, gambón, sobrasada y setas.

Ya sea en su bulliciosa terraza o en su colorida sala, este almacén de platillos que nos anima a comer y beber «porque la vida es breve» le da su toque personal a clásicos como la ensaladilla de atún, las croquetas de puchero, las patatas bravas o la tortilla de patatas. Y todo está delicioso y cuando lo pruebas te preguntas cuándo podrás repetir. Vamos, lo que más nos gusta cuando descubrimos un espacio gastronómico.


El arroz chacinero de El Rinconcillo, una de sus elaboraciones más solicitadas.


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El Rinconcillo. Calle Gerona, 40.

El bar más antiguo de Sevilla, abierto en 1670, es una visita obligatoria en cada uno de nuestros viajes a la ciudad hispalense. Y si no que se lo digan a los turistas que cada mañana hacen cola frente a su puerta esperando a que, a las 13h., abren una vez más sus puertas y ventanas para disfrutar de sus clásicos mientras observas el día a día de los lugareños.

Una vez más podemos escoger entre el restaurante, ubicado en la primera planta, o su concurrida barra. Si lo nuestro son las tapas, por aquello de que su formato siempre nos permite abarcar más variedad, pide turno para la barra y apuesta por elaboraciones como las patatas aliñadas con melva, el arroz chacinero, la carrillada ibérica en salsa, las croquetas caseras o sus chacinas, conservas y mariscos y pescado fresco. O lo que es lo mismo, la esencia de la cocina andaluza hecha arte, para deleitarse con cada bocado.

Un oasis urbano para un descanso perfecto

Tras dejarse conquistar por los numerosos encantos de la ciudad, degustar su merecidamente afamada gastronomía y, por supuesto, asistir a los conciertos del Icónica Santalucía Sevilla Fest 2026 el cuerpo se merece un buen descanso. Y uno de los mejores lugares de la ciudad para conseguirlo es el Barceló Sevilla Renacimiento, un refugio de bienestar diseñado para garantizar la desconexión absoluta y procurar al huésped un entorno sosegado que le permita recuperarse del ajetreo propio de una escapada urbana.


Una de las habitaciones del Barceló Sevilla Renacimiento, el emplazamiento ideal para disfrutar de un buen descanso en nuestro viaje a Sevilla.


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Ubicado en la Isla de la Cartuja, sus más de 200 habitaciones funcionan como auténticos espacios de bienestar, con insonorización y efecto noche total gracias a su bloqueo lumínico. Colchones de alta densidad y una carta de almohadas personalizada completan la experiencia del reposo, a la que se puede sumar una visita a la piscina exterior, para además de relajarse, refrescarse, o al área wellness. Un espacio compuesto por cuatro cabinas para disfrutar de masajes relajantes y terapéuticos, sauna, baño turco y poza de agua fría.

La comodidad de un resort unido al ritmo de una escapada urbana hace de este hotel el lugar perfecto para disfrutar de Sevilla, pero también del descanso. Y si queremos ampliar la experiencia, su Gastrobar La Santa María y su Falúa Cocktail Bar se convierten en el destino perfecto para degustar una propuesta creativa sin salir del hotel.

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