El estreno de ‘Michael’, el biopic sobre el Rey del Pop dirigido por Antoine Fuqua, ha terminado derivando en una suerte de guerra civil con diferentes frentes abiertos. Por un lado tenemos la eterna pugna entre crítica especializada y público y, por otra, la que enfrenta a cierto sector del fandom que ve al artista como una suerte de santo pluscoamperfecto contra quienes defienden la existencia de un lado muchísimo más oscuro en su vida personal.

Sin pelos en la lengua

El último en tomar partido —y de qué manera— en esta batalla, que sigue trayendo cola varias semanas después del exitoso lanzamiento del largometraje, ha sido el documentalista Dan Reed, responsable del polémico ‘Leaving Neverland’, en el que narró la presunta experiencia de Wade Robson y James Safechuck con Jackson cuando solo tenían siete y diez años de edad.

Durante una cruda e interesantísima entrevista con Variety, Reed se ha pronunciado, entre otras cosas, sobre su primera reacción al ver ‘Michael’. Una impresión marcada principalmente por la interpretación de Jaafar Jackson, lo que considera la ausencia de «mucho guion para trabajar», y un tratamiento de personaje que califica como «un muñeco de plástico asexual».

La primera parte de Michael como niño, eso sí me lo podía creer. Pero en cuanto pasamos al Jackson adulto, interpretado por su sobrino Jaafar, ahí se me rompió la ilusión. Pensé: es un bailarín fantástico, pero su actuación es muy acartonada, y uno de los motivos es que no tenía mucho guion con el que trabajar. Se convierte en una figura de cera que canta grandes éxitos, pero hay cero comprensión de qué es lo que mueve a Jackson. En la película es como un muñeco de plástico asexual.

No obstante, para el cineasta, el gran problema de la cinta radica en lo que él cataloga como una distorsión de la relación de Jackson con los niños que le rodean, que se limita a interacciones mientras visita en hospitales a menores de edad convalecientes. Lo salvaje de esto son los nombres propios que emplea para ayudar a describir la figura del cantante. 

Por supuesto, el tema de su relación con los niños queda completamente distorsionado por el hecho de que lo retratan como un niño grande y excéntrico, lo cual sabemos que no es toda la verdad. Me dio mucha grima. Sugiere que el vínculo de Jackson con los niños era totalmente benigno y motivado únicamente por la filantropía. Jeffrey Epstein también fue un gran filántropo y Harvey Weinstein fue un gran cineasta, pero desafortunadamente hay otra dimensión en sus historias. 

En el caso de Jackson, es un fenómeno cultural tan grande que no hay nada que se pueda hacer para eclipsar eso. Están diciendo que la razón por la que a Jackson le gustaban los niños es porque es un ángel y solo quería ser amable con ellos, no porque quisiera tener relaciones sexuales con ellos.

El blindaje de los Jackson

Por supuesto, tampoco ha caído en saco roto el hecho de que los casos de abusos hayan quedado excluidos del metraje final de ‘Michael’ debido a la clásula firmada con Evan Chandler, la primera persona que le acusó, para no poder hablar ni representar su historia en ninguna obra de ficción o documental.s

Eso tampoco cuadra porque Wade y James nunca llegaron a un acuerdo económico. Si quieres crear una contestación a «Leaving Neverland», ¿por qué no hacer una contestación directa a la historia que cuenta, que es la historia de Wade Robson y James Safechuck?

asdf

Cabe destacar que el blindaje legal de los Jackson no se limita al caso de Chandler. El documental ‘Leaving Neverland’ no se encuentra disponible en HBO en territorio estadounidense debido a una «cláusula de no menosprecio» firmada por la cadena incluida en el contrato para retransmitir un concierto de Jackson en Europa del este en 1992. Así explica Reed la situación y sus efectos, que se extenderán hasta 2029.

HBO había firmado un acuerdo para televisar un concierto de Michael Jackson en Europa del este en 1992. El contrato contenía una cláusula de no menosprecio, y en derecho, lo especial del menosprecio es que, a diferencia de la difamación, la verdad no es una defensa contra el menosprecio. Los ingeniosísimos abogados del patrimonio de Jackson encontraron este contrato y presionaron para que esa cláusula del contrato se llevara a arbitraje. 

Hubo un tira y afloja. HBO intentaba que se tratara en un tribunal abierto y el patrimonio insistía en un arbitraje a puerta cerrada. Yo no formé parte de esto y no conozco todos los pormenores, pero sí sé que HBO llegó a un acuerdo amistoso con el patrimonio, y eso implicó retirar «Leaving Neverland» de la plataforma de HBO. Así que «Leaving Neverland» sigue siendo accesible para todo el mundo excepto para la gente en los Estados Unidos y Canadá, y va a ser así hasta 2029, cuando expire la licencia de HBO, y entonces yo podré hacer un nuevo trato. 

En España, por suerte, podemos disfrutar de ‘Leaving Neverland’ dentro del catálogo de Movistar+.

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