El municipio de Celanova, en Ourense, cuenta con uno de esos rincones que parecen sacados directamente de otra época. No cabe la menor duda de que Vilanova dos Infantes es una de las joyas mejor conservadas de la época medieval en Galicia, basta con asomarse a sus calles para dar buena fe de ello. Pero, como todos los rincones con herencia medieval que aún conservamos en nuestro país, lo mejor se descubre en la medida en la que vas adentrándote en esta localidad.
La identidad de Vilanova dos Infantes se forja entre la historia, la tradición y la leyenda. Sus orígenes están estrechamente ligados a la figura de San Rosendo, natural de Celanova, y se remonta a mediados del siglo IX. lduara Eriz y su hija Adosinda, madre y hermana del santo, fundaron el monasterio que puso a Vilanova dos Infantes en el mapa y al que la propia Iduara se retiró en su viudez. De este monasterio no quedan más que esta historia y una placa conmemorativa, aunque se dice que aún se conservan algunas de las imágenes, como el crucificado románico que se encuentra en la iglesia de San Salvador.
El casco antiguo de Vilanova dos Infantes es el mejor ejemplo de la importancia que esta pequeña parroquia alcanzó en el medievo. Pasear por sus calles estrechas y empedradas, con casas con balconadas de madera y escudos nobiliarios, te trasladará de inmediato a la época en la que Vilanova dos Infantes fue un burgo de alto prestigio. Especialmente representativo es el barrio de los zapateros, que más allá de continuar con la estética tradicional, da testimonio de la importancia que este oficio tuvo en la localidad gallega, siendo durante siglos el principal motor económico.
La mejor forma de conocer más sobre la tradición Zapatera en Vilanova dos Infantes es visitar el Centro de Interpretación dos Zapateiros, que se encuentra en un lugar no menos curioso e importante. Ya te hemos avisado que Vilanova dos Infantes es tierra de leyendas y misterios, y la Cueva de San Vivián, sede de este centro de interpretación, es uno de sus mejores ejemplos. Antes de hacer las veces de museo sobre el oficio que marca la identidad de la localidad, se cree que esta cueva (presumiblemente construida en el siglo XVIII) hizo las veces de bodega, como se intuye por su orientación y las cabidades de su interior.
No menos curiosidad despierta su nombre. San Vivián fue un eremita italiano que vivió en la zona de la Toscana y que se convirtió en el patrón de los canteros. Con esta información, no es de extrañar que esta cueva excavada a mano remita a este santo, pero el misterio llega cuando se descubre que San Vivián no tiene ningún vínculo ni con Galicia, ni con España.
Vilanova dos Infantes. Ourense
Turismo Ourense
Pero la mejor herencia de la Edad Media que se conserva en Vilanova dos Infantes es la Torre del Homenaje que corona su estampa y que es el único resto que sigue en pie de su antigua fortaleza medieval. Aunque esta torre fue construida en el siglo X, tuvo que ser reconstruida en el siglo XV, pues fue víctima de la Revuelta irmandiña que tuvo lugar en 1476. Ya en el siglo XIX esta torre que nació con funciones defensivas se convirtió en la sede del Ayuntamiento. En la actualidad, alberga en su interior un centro de interpretación donde el visitante puede concoer en profundidad la historia y tradiciones de la villa.
Cerca de la Torre del Homenaje vas a encontrarte con otro de los elementos más característicos de esta villa y, en general, de la tradición arquitectónica gallega. Hablamos de los hórreos, estructuras construidas en piedra y madera que se elevan sobre «pés» para proteger los granos de la humedad del suelo y de los roedores. Los hórreos de Vilanova dos Infantes responden al estilo fisterrán, es decir, son alargados, estrechos y hechos con piedra de cantería.
Torre del Homenaje y hórreos en Vilanova dos Infantes, Ourense
@galicia.angibaldrich
El misterio sin resolver de la desaparición de la Virgen del Cristal
Ya fuera del núcleo medieval de Vilanova dos Infantes encontramos el Santuario de la Virgen del Cristal. Para entender sus orígenes tenemos que remontarnos a 1650, cuando un pastor de la zona encontró una imagen de la Virgen dentro de un huevo de cristal de apenas cinco centímetros que se aguantaba en el interior sin ningún tipo de sujeción. No obstante, el pastor decidió dejar la imagen donde la había encontrado hasta que, al día siguiente, otra pastora volvió a dar con ella, iniciando, esta vez sí, una devoción hacia esa imagen.
El primer misterio asociado a esta imagen está en el origen de su creación. Ni en el momento en el que fue encontrada ni en la actualidad se ha conseguido replicar la técnica con la que esta Virgen en el interior de una suerte de bola de cristal fue concebida, un hecho que aumentó aún más el fervor por esta pequeña Virgen. Tanto fue así que en época barroca se levantó un enorme santuario, con fachada majestuosa y una hornacina con una imagen mariana, para rendir culto a la Virgen.
Pero el misterio no ha dejado de estar relacionado con la Virgen del Cristal, la segunda más pequeña del mundo. Debido a su tamaño, el cuidado de esta imagen se le asignaba al párroco de Vilanova dos Infantes. En el año 2015, era Don Adolfo Enríquez el encargado de esta misión, que ya sumaba décadas guardando la imagen en la casa rectoral. Sin embargo, en marzo de ese año un terrible suceso marcó la historia de la villa: Don Adolfo fue asesinado y la Virgen del Cristal, robada. En la actualidad, la imagen sigue en paradero desconocido y aún no se sabe quién estuvo detrás del crimen que conmocionó a todos.






