
El Tribunal Supremo de Brasil concedió este martes prisión domiciliaria a Jair Bolsonaro. Si bien el expresidente permanece hospitalizado recuperándose de una bronconeumonía bacteriana, fue dado de alta de la unidad de cuidados intensivos.
Finalmente, el juez Alexandre de Moraes autorizó al ex mandatario a permanecer 90 días bajo prisión domiciliaria para recuperarse de la enfermedad a partir del momento en que sea dado de alta del Hospital DF Star, donde permanece hospitalizado desde el 13 de marzo.
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Bolsonaro, de 71 años, deberá llevar tobillera electrónica y no podrá utilizar teléfonos ni utilizar redes sociales o grabar vídeos o audios, según detalla el fallo del juez. El expresidente fue condenado a 27 años de prisión por conspirar para mantenerse en el poder tras su derrota en las elecciones del 2022 frente a Lula da Silva.
La decisión se produce luego de que la Fiscalía muestre su apoyo a la imposición del arresto domiciliario a fin de preservar la integridad física y moral del detenido. Previo al fallo, los abogados del líder de extrema derecha presentaron un informe médico en el que se recomendaba «una flexibilización del régimen» penitenciario.
Debido a sus recurrentes problemas de salud, sus abogados defensores solicitaron en varias ocasiones que fuera trasladado a su casa. Bolsonaro se sometió a varias cirugías y sufre crisis de hipo.
«El cuadro clínico de múltiples comorbilidades graves expone la integridad vital del expresidente a un riesgo inminente, especialmente ante la posibilidad de nuevos episodios de enfermedad repentinos y graves», indicó el fiscal general, Paulo Gonet.
En este sentido, aludió a que el actual estado de salud del exmandatario brasileño «requiere de la atención constante y minuciosa que el entorno familiar, no así el sistema penitenciario actual, puede ofrecerle».
BGD / EM



