Si eres de las que disfrutan estando a la última de la escena culinaria madrileña, excusas no te faltan para empezar los fines de semana antes de lo que establece el calendario laboral. Porque las posibilidades son tantas, que no basta con el sábado y el domingo para descubrir los lugares perfectos para tomar el vermú, las meriendas de moda o la última apertura que triunfa en redes. Y nosotras te traemos una nueva y deliciosa propuesta que encontrarás en el barrio de Salamanca: los jueves de pintxos de El Buen.
Situado entre la calle Serrano y el Paseo de la Castellana, este acogedor local (o «bar no bar», según ellos mismos), ya se coló en 2025 entre uno de nuestros restaurantes favoritos de Madrid. Y ahora que van a dedicar una noche a la semana al arte de comer deliciosas elaboraciones con el tamaño perfecto para deleitarnos con toda su carta, pues aún más.
Así que si todavía no tienes plan para este jueves, o para cualquier jueves, y quieres degustar sorprendentes y deliciosas elaboraciones mientras disfrutas del mejor ambiente y te atienden de 10, pásate por El Buen. Porque esto es todo lo que vas a poder disfrutar.
Los mejores sabores, a bocados
Ya sea en su coqueto interior, en mesa o en barra alta, o en su terraza, cubierta o sin cubrir, los jueves El Buen va a rendir homenaje al formato culinario que nació en el País Vasco y ahora se disfruta en cualquier lugar del mundo. Elaboraciones con los mejores ingredientes, que muchas veces no superan el tamaño de un bocado, pero en los que se concentra la mejor gastronomía.
El pintxo Saamy, elaborado con cogollo, mejillones, escabeche y hierbas asiáticas.
D.M.
En la carta de los jueves por la noche de El Buen, nos encontramos algunos de sus platos clásicos que podemos disfrutar cualquier otro día de la semana, como las patatas bravas, la ensaladilla rusa de la casa, los boquerones en vinagre o las anchoas de Codesa, además de las (desde hace unos meses imprescindibles) gildas de anchoa, de boquerón y especial, con queso.
Clásicos que siempre son un buen acompañamiento a las estrellas de la noche y a los que también podemos sumar sus croquetas de jamón o una de sus creaciones más afamadas y solicitadas, el montadito de steak tartar sobre patata crujiente. El apartado de Los Buenos Clásicos lo cierra el Buen Mixto, con tramezzini, ibérico, queso y yema curada.
De la tradición a la innovación
Con ocho propuestas diferentes, la selección de pintxos de El Buen no entiende de fronteras y apuesta por una cocina que fusiona culturas gastronómicas a partir de los mejores ingredientes. Como dos de sus «must»: el Torito, una arepa rellena de rabo de toro con parmesano por encima, un placer que tal vez quieras repetir, o en Monsieur, una mini tosta con secreto ibérico, brie y cebolla caramelizada que hará las delicias de los amantes de la fusión «carne-queso».
El pintxo Torito, una arepa rellena de rabo de toro y parmesano.
A.F.L
La tortilla, con cebolla y especial, el Castellano, con morcilla, piquillo y yema, o el Supremo, con lomo, bacon y huevo frito, apuestan por la tradición nacional para conquistarnos con los sabores de siempre. Mientras, el Sammy aporta un toque asiático a la velada con su hoja de cogollo relleno con mejillones en escabeche y hierbas asiáticas.
La selección se cierra con dos bocados con el pescado como protagonista: la Pavia, de bacalao en tempura con piquillo y alioli, y el Vegetal, con tramezzini, atún, lechuga y tomate. Aunque solo termina la selección salada, porque por mucho que cenemos de pintxos, no podemos terminar esta suculenta visita a El Buen sin probar uno de sus buenos postres, como el Lemon Pie, la tarta de zanahoria o el Buen Chocolate. Todo sea por comprobar que, en formato bocado o convencional, la carta de El Buen está para chuparse los dedos.






