El cantante puertorriqueño Bad Bunny transformó ayer el Levi’s Stadium de Santa Clara (California) en su hogar en Puerto Rico. Y lo hizo con un look made in Spain: vestido de Zara de la cabeza a los pies. Ni Schiaparelli ni Gucci o Louis Vuitton. Cuando nadie lo esperaba, el artista optó por una marca asequible para todos los bolsillos y no de alta costura, lo que supone también toda una declaración de intenciones. Su actuación durante el descanso de la Super Bowl, mientras los Seattle Seahawks y los New England Patriots luchaban por la victoria, pasará a la historia del deporte y de la música. Pero también de la moda.
Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, se rodeó de famosos como Lady Gaga, Pedro Pascal, Karol G o Ricky Martin para lanzar mensajes reivindicativos y de unión de toda América. Y aunque nombró en su discurso a todos los países del continente, desde Canadá hasta Argentina, el guiño a nuestro país vino a través de su estilismo: pese a que podía haber elegido cualquier firma del planeta, se decantó por Zara. Benito tuvo además el detallazo de dejar a cada uno de los empleados de Inditex en Arteixo una nota de agradecimiento por su trabajo y una camiseta.
Esto supone un gran tanto a nivel global para el imperio textil que preside Marta Ortega. Se trata de la primera ocasión en la que Zara colabora en un espectáculo tan políticamente marcado como es la Super Bowl. Pero, sobre todo, con una proyección mediática enorme. Más de 100 millones de personas ven el partido cada año en Estados Unidos y esta cifra se dobla a nivel internacional. Una publicidad con un valor incalculable para la marca española.
Los looks de Zara de Bad Bunny en la Super Bowl
Bad Bunny estrenó para su gran día en el estadio califoniano un look sencillo pero llamativo hecho a medida por las hábiles y rápidas manos de los empleados de Zara. Una idea que tramó junto a sus estilistas habituales, Storm Pablo y Marvin Douglas Linares. Suya fue la idea de que el popular cantante puertorriqueño apostara de forma un tanto inesperada por un outfit minimalista e inspirado en el fútbol americano para abrir el espectáculo.
Bad Bunny, reciente ganador del Grammy al Mejor Álbum del Año, apostó por un conjunto color crema de pies a cabeza, con camisa y corbata, jersey de inspiración deportiva, pantalones chinos y zapatillas deportivas. En la parte posterior se leía ‘Ocasio’, el apellido de su madre, Lysaurie, y también figuraba un número ’64’ en homenaje, se entiende, al año de nacimiento de su progenitora.
Bad Bunny vestido de Zara y bailando con Lady Gaga.
GTRES
Desde la confección hasta las proporciones, el conjunto llevaba el toque característico del propio Bad Bunny: divertido pero controlado. Y teatral, pero sin caer en lo extravagante. A medida que avanzaba la actuación, el estilismo seguía revelándose en movimiento, demostrando lo crucial que es la elección de los tejidos y la confección a la hora de diseñar para un espectáculo de esta magnitud. Cada giro, cada salto y cada primer plano añadían una nueva capa a la historia visual.
Para su segundo look de la noche, que brilló durante su baile inolvidable con Lady Gaga, el cantante volvió a apostar por Zara para afianzar su imagen de galán latino. Bad Bunny se enfundó en una elegante americana cruzada con doble botonadura y pantalón ancho. De nuevo todo en color blanco, una de las señas de identidad del artista. Como señaló en una entrevista con la revista Vogue: «No me gusta cuando no siento que me he vestido yo mismo».
Un reloj de lujo y las zapatillas más esperadas
Además de su doble tributo a Zara, Bad Bunny no dejó nada al azar tampoco en cuestión de complementos. A unas gafas de sol Miu Miu de 400 euros sumó un impresionante reloj de Audemars Piguet para combinar con su atuendo. Se trata de un modelo Royal Oak Selfwinding, cuyo precio de venta al público es de 70.000 euros. La caja del reloj está fabricada en oro amarillo de 18 quilates, mientras que la esfera está hecha con piedra de malaquita natural.
También llamaron la atención sus zapatillas. Bad Bunny llevó una nueva combinación de colores totalmente en blanco de su primera zapatilla deportiva creada en colaboración con Adidas: la BadBo 1.0, que sale junto hoy a la venta. El cantante lleva colaborando con la marca deportiva desde 2021 y en concreto de este modelo tan solo se lanzarán 1.994 pares, en honor al año de nacimiento del boricua.







